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"... Y Dios creó el cielo y la tierra y La Palma, los incendios"
Este año los pronósticos se cumplieron... gracias a la intervención humana. En un caso por
fatalidad, ardió un jeep y el fuego se propagó a los montes de Puntagorda y Tijarafe. En los
otros la mano de alguien o algunos tuvieron en jaque a toda la Isla desde el 7 de Agosto hasta
el 1 de Septiembre.
Un estiaje largo y prolongado dejaron los montes y tierras de pastos de La Palma especialmente
abonados para que el incendio forestal protagonizase esta crónica blanca en unos meses negros:
Julio y Agosto.
El día 12 de Julio sobre las 11 de la mañana se da aviso de un humo entre Tinizara y Puntagorda.
Se inicia inmediatamente el envío de los retenes próximos y cubas de Puntagorda. Sobre las 13
horas el fuego abarca un extenso frente, favorecido por el tipo de combustible, su sequedad y
las condiciones topográficas y climáticas. Se activan los retenes disponibles así como las
autobombas y los medios aéreos.
Se estudian los frentes del fuego y se decide atacar en los Barrancos de Izcagua y Jieque para
evitar las progresiones hacia Garafía y el Time respectivamente. Se intenta asimismo controlar
la parte alta, la cumbre. Voluntarios con el Alcalde de Tijarafe se precipitan dando contrafuego
por la pista de El Time, se hace mal y el fuego pasa la pista. En el resto de los sectores se
va controlando el incendio a base de un generoso y tremendo esfuerzo del personal de Medio
Ambiente, sin embargo, a las 21,35 h. del día 13 aparece un nuevo foco (no se sabe si por
reactivación) por la parte baja del sector de Tijarafe, al oeste de este término. Se manda
personal junto a voluntarios.
Se inicia el ataque mediante cortafuego desde la parte baja y apoyo aéreo, fundamentalmente de
nuestro helicóptero. Sobre las 15 horas del día 15 el fuego general se da por controlado.
El 6 de Agosto a las 21,50 horas surge un fuego, al parecer originado por una línea eléctrica,
en el paraje denominado "Los Lisianes y Fuente de la Hiedra (Garafía)," que nos quema 60 has.
de pinos canarios, fayas y brezos. A este fuego se envió el total del personal disponible con
objeto de evitar su expansión. Se da por controlado el día 7 a las 18,30 horas.
El 7 de Agosto volvemos a la brega. A las 20,10 h. aviso de fuego en la Cumbre, hacia el Pico
de la Nieve. A los 10 minutos de localizar el primer conato se nos indica la existencia de un
segundo, en el monte de Puntallana a escasa distancia del primero.
Nuevamente se dan órdenes de salida pero la climatología no nos es favorable y aún cuando se
controla el foco de Puntallana, el del Pico de la Nieve se introduce en los barrancos hacia el
Sur, de grandes desniveles y donde el trabajo se perfila como muy peligroso. Se da aviso a los
Ayuntamientos afectados.
Personal del ICONA ya está en movimiento hacia los límites del Parque
Nacional de la Caldera, en una palabra el dispositivo de ataque está puesto en marcha.
En este nuevo incendio vuelven a actuar los medios aéreos: el hidroavión el helicóptero del
ICONA y el helicóptero dotado "bambi" de la Consejería. El hidroavión tiene dificultades para
operar debido a las columnas de humo y a la accidentadísima topografía. Siendo más operativo
nuestro helicóptero al efectuar descargas en puntos específicos. Se constata la necesidad de
que el mismo tuviera mayor potencia y que el bambi lanzase más agua (500 l. de capacidad tiene
el que disponemos). Se nos apoya con retenes y conductores de Tenerife y sabemos que hubo cola
pidiendo ser enviados a La Palma. En estos casos es donde se aprecia y valora la solidaridad de
todo nuestro personal. El ataque al fuego se inicia por diversos frentes. Uno de ellos se
establece en la carretera de acceso al Roque de los Muchachos por Santa Cruz de La Palma. Se
trabaja de noche y se controla desde el Kilómetro 27, bajando por el Lomo de Marta y de éste
al Barranco del Carmen hasta por encima de la carretera general. El fuego va a continuación
desde el Barranco del Carmen, siguiendo por los de la Madera, del Río y de Quintero por el que
asciende hasta el Topo Catalino (1000 m.s.n.m.).
Desde este punto sigue hasta Cumbre Nueva. Se trabaja desde el Lomo de las Vueltas hasta la
cabecera del Barranco de Quintero y se abre trocha desde cumbre Nueva (proximidades de El
Reventón) hacia el lomo Las Palomas para continuar por el Riachuelo hasta la Cumbrecita. Se da
contrafuego desde la cumbre y la Cumbrecita que acaba con el mismo en ese sector. Pero la tarea
continúa en los barrancos que van a dar a Santa Cruz de la Palma. Finalmente y con contrafuegos
se controla el mismo el día 14 a las 10 horas de la noche. Todavía quedarán 5 días de vigilancia
hasta darlo por extinguido.
Pensábamos que la "fiesta" había terminado... pero nos equivocamos.
El día 24 de agosto nuevo conato de fuego. Esta vez se localiza en el Barranco de "El Chincho"
que separa los Términos Municipales de Barlovento y Garafía. El fuego se desplaza por una parte
hacia la Cumbre amenazando las instalaciones del Observatorio Astrofísico. Asimismo el fuego,
por la Cumbre se nos abre en dos direcciones, una hacia Garafía afectando a este Término
Municipal en su área de pinar. La parte baja de este límite fue la pista de Machín y la
Carretera general a Garafía por Tejarafe.
La otra rama del fuego afecta los Barrancos que van a dar a Barlovento, San Andrés y continúa
quemando lo que evitamos en el incendio anterior, esto es, arden los pinares de los Montes
Públicos de Puntallana y Santa Cruz de La Palma.
El trabajo ya resultaba agotador. Técnicos y operarios tuvieron que hacer el mejor esfuerzo
para evitar un desastre mayor y se consiguió. La afección a fincas y viviendas fue
prácticamente nula. Después de días y noches dábamos por controlado el fuego el día 31, aún
cuando todavía quedaban focos que debían ser vigilados. Todo parecía tranquilo cuando a las
20,15 h. se avisa de un conato en El Castillo, paraje de Garafía y localizado en la parte baja
de este T. Municipal. El conato es muy peligroso y no habíamos controlado el mismo, cuando a las
20,35 h. nos dan fuego en Cueva de Agua, a 1 km. escaso del primero y en zona forestal. Ambos
conatos pueden ser controlados evitándose una tragedia, pues estos fuegos sí podían haber
afectado a fincas agrícolas, bodegas, etc... Gracias a la rápida intervención y ayuda de
voluntarios, estos fuegos quedaron en conatos grandes.
Quiero destacar el trabajo de toda la plantilla de la Unidad Insular de La Palma, asimismo
agradecer el apoyo absoluto de nuestro Consejero D. Fernando Redondo, Viceconsejero D. Gregorio
Guadalupe (que no nos dejó ni un momento) y del Secretario General Técnico D. José M. Ruano. Y
ya dentro del capítulo de agradecimientos especialmente a A.E.A., Cruz Roja Española, Ejército
de Tierra, Guardia Civil, Ayuntamientos, Cabildo Insular y a todos los anónimos voluntarios.
Gracias a todos y ... hasta la próxima que espero sea después del año 2008 (ese es el año en
el que me jubilo). |