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En las islas existen unas notables diferencias en las actuaciones que se están llevando a cabo
en las repoblaciones, como ejemplo importante de estas diferencias es la recuperación de zonas
de laurisilva con la tala de Pino Radiata en la isla de Tenerife. Este trabajo que es importante
que se haya iniciado, se encuentra a años luz de que se lleve a cabo en la isla de Gran Canaria,
donde nos encontramos con una plantilla reducida (111 trabajadores para cuidar de 99.593 Ha. de
superficie forestal) con respecto a la isla de Tenerife (504 para 149.085 Ha. de superficie
forestal).
En la etapa o fase donde nos encontrarnos, tenemos que enfrentarnos a unas repoblaciones amplias
y con métodos escasamente efectivos, cuando no descuidados. Entiendo que se debe empezar a
plantear la poca efectividad en las repoblaciones que actualmente está entre un 6-7% y cambiar
el sistema de repoblación. Los terrenos más frescos en la zona de cumbre de la isla están, en su
mayor parte, ya repoblados. Los terrenos que se van comprando están situados, cada vez más, en
zonas calidad. La poca pluviometría es otro factor importante que no ha colaborado, en los
últimos años, en este tema y el porcentaje de resultado positivo (planta pegada) no llega ni al
7%. Todos sabemos que los inviernos no nos están favoreciendo demasiado: llueve poco e
irregularmente.
Las repoblaciones naturales (sin riego) necesitan, el año que se planta, una pluviometría que
aunque no sea abundante, si que sea regular, es decir, desde octubre hasta marzo conviene, para
su éxito, que se mantenga el tiempo fresco, aunque sin lluvia continua.
Al problema de terrenos malos, la escasa o irregular pluviometría, tenemos que añadirle el poco
éxito de las repoblaciones, el actual sistema de plantación utilizado. Desde mi punto de vista
es aquí donde tenemos que experimentar para subir el índice de "pega". Hay muchos lugares que
llevamos repoblando más de 15 años ininterrumpidamente y sin llegar todavía a estarlo al cien
por cien.
Sobre el sistema de plantación, es ilógico que a estas alturas, con técnicas avanzadas y
existentes en los mercados, estemos plantado pinos y otras plantas con bolsas plásticas debajo
de la tierra. La planta tiene que acertar en sacar la raíz por la parte inferior de la bolsa
cortada. Pienso que el porcentaje subiría notablemente si el cepellón del pino u otra planta se
pusiese directamente en contacto con la tierra. Sistemas que empleen esta fórmula (existen tres
tipos) se encuentran en el Vivero Forestal de Tafira (Gran Canaria). Éstos se han llevado a los
viveros de la cumbre pero sólo para "quedar bien", puesto que nadie se ha preocupado de enseñar
a los viveristas como utilizar estos sistemas, ni de hacer las pertinentes pruebas sobre el
terreno. Hay muchas opiniones favorables que apoyan también la propuesta de realizar pruebas
sobre el terreno con semillas de pino.
Entendemos que lo importante es poner sobre la mesa que en la isla de Gran Canaria, las
repoblaciones en las zonas de cumbre realizadas por Medio Ambiente no tienen un tanto por ciento
de efectividad suficiente y que por el bien de nuestra isla, el nuestro propio y del buen uso
del dinero público hay que ocuparse de este importante trabajo que se efectúa anualmente durante
más de tres de meses.
Este año en el mes de noviembre volveremos, como hace ya muchos años, a los mismos lugares a
plantar, sabiendo que si pegan va a ser de "casualidad".
Hay que resaltar el hecho de que por fin este año se están empezando a precupar de acondicionar
lo que queda de los antiguos caminos, en la actualidad casi intransitables, para facilitar el
acceso a los terrenos de repoblación que muchas veces nos quedan a más de 1 ó 2 horas de camino.
Creo que las repoblaciones son los suficientemente importantes para ocuparse de ellas con más
esmero y esfuerzo. Quizás, si todos ponemos un poco de nuestra parte y los recursos se
distribuyen en todas las islas por igual, logremos que Gran Canaria deje de ser la isla "calva"
de nuestro archipiélago. |