|
A finales de los años 60 la Federación Tinerfeña de Caza, en su "afán de dotar al paisaje isleño
de algunos elementos decorativos del reino animal y especies de caza mayor", solicitó
oportunamente de la Dirección General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, la posibilidad del envío
de algunas especies que, sin ser dañinas, sirvieran a los fines propuestos.
La idea fue favorablemente informada y apoyada por el Ingeniero-Jefe del Distrito Forestal de la
provincia, Don José Antonio Oramas y Martín-Neda, encontrando posteriormente en la Dirección
General de Montes el apoyo del Director General del Departamento en aquella época, Don Francisco
Ortuño Medina.
Se pretendía traer a Tenerife unos animales que otorgaran mayor ornamentación a los montes.
Tenía que tratarse de animales de caza mayor, pero que reunieran dos condiciones: que fueran
frugales, con el fin de que no supusieran un peligro para la flora endémica de la isla, y que
fueran inofensivos para que no atacaran a las personas.
Con el objetivo de darle forma y hacer viable la idea se trasladaron a Tenerife tres
especialistas en caza mayor de la época y que fueron Don Jaime de Foxá Torroba (presidente de la
Federación Nacional de Caza); Don Guillermo Muñoz Goyanes (Secretario General del Servicio
Nacional de Caza) y Don José María Lacerda, también especialista en temas de caza. Realizaron un
detenido estudio de las características de las cumbres y los montes tinerfeños, y coincidieron
en que sería de gran interés una población de Gamos en el monte de Las Mercedes y la Cordillera
de Anaga; y Muflón en Las Cañadas del Teide.
A la vista del informe que realizaron estos especialistas, la Dirección General de Montes, a
través del Servicio de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales, envió por avión en los
primeros días del mes de marzo de 1970 once muflones: cuatro machos y siete hembras.
En primer lugar estuvieron durante tres meses en un cercado provisional en el Vivero Forestal
de La Laguna, para más tarde ser enviados a la cañada de La Grieta en Las Cañadas del Teide. En
este periodo de reclusión, nacieron dos crías, un macho y una hembra, por lo que fueron trece
muflones los que se soltaron el día 5 de febrero de 1971.
También fueron enviados cinco gamos que llegaron a Tenerife en el verano 1969. El gamo es una
especie de caza mayor, que al contrario que el muflón, es una especie muy sociable. Se soltaron
a finales del verano de 1971. Según Peraza Oramas (1995) estuvieron aproximadamente por el monte
de Las Mercedes y cultivos próximos durante dos años. Sin embargo al contrario que los muflones
los gamos desaparecieron debido a accidentes de tráfico y caza furtiva. |