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Principios inspiradores
Se toman unos principios genéricos en relación a la gestión de residuos pero que, a la vez, son
lo suficientemente concretos como para recoger el espíritu comunitario y estatal en esta materia
y adaptarlos a la realidad del Archipiélago. Estos principios son:
- Principios Generales de Derecho Ambiental:
- Prevención, implica un elevado nivel de protección y propicia, además, la reducción de los
residuos en origen.
- Corrección, preferentemente en la fuente de los ataques al medio ambiente.
- Contaminante pagador, aplicación del principio comunitario.
- Responsabilidad objetiva, afectando a los que por cualquier circunstancia ha dado lugar a
contaminación por residuos.
Ajuste a la realidad de las Islas Canarias, respecto al paisaje, a los espacios naturales y, en
general, a los recursos naturales: Las propias características de las Islas, los terrenos
básicamente permeables, la gran importancia económica del agua en Canarias, el gran número de
espacios protegidos existentes, las características orográficas y, sobre todo, el impacto que
sobre el turismo tienen las infraestructuras de residuos, se tienen en cuenta en el Plan.
- Responsabilidad de los productores: El Plan define las responsabilidades de los productores de residuos así como las obligaciones que han de
cumplir de manera que se concretan para Canarias las directrices comunitarias y estatales.
- Eficacia: El Plan prioriza aquellas actuaciones en las que se logre la máxima eficacia en la
reducción de la generación de residuos.
- Autosuficiencia y proximidad: El Plan se rige por los principios de autosuficiencia y proximidad
procurando que, siempre que sea económicamente factible, la solución al problema de los residuos
se produzca en zonas lo más cercanas posibles al lugar donde se generan. No obstante, este
principio guiará la gestión pero no de un modo rígido y absoluto, sino teniendo siempre en
cuenta la viabilidad de las soluciones a adoptar.
- Prevención y control integrados de la contaminación: El Plan trata de evitar o solucionar los
problemas de contaminación en su conjunto, sin que se transfieran entre el suelo, el agua o la
atmósfera. Es decir, se trata de minimizar o evitar los daños ambientales llegando a su mejor
opción ambiental teniendo en cuenta el rendimiento energético y el uso racional de los recursos,
a través de la mejor tecnología disponible sin ocasionar gastos excesivos.
- Ciclo económico integral:
- Producción. Determinando la aplicación de la mejor tecnología disponible.
- Comercialización. Facilitando la recuperación de costes ambientales y la asimilación positiva
de envases y embalajes.
- Utilización. Mediante el empleo eficiente de bienes menos perecederos de forma tal que den
lugar a contingentes reducidos de residuos.
- Valoración. Mediante la colaboración de los usuarios, facilitando la recogida selectiva y
abordando 'in situ' el tratamiento y el pretratamiento de los residuos industriales.
- Transparencia en la información: La mejora de la calidad de vida y la obtención de un alto
nivel de protección del medio ambiente requieren una profunda sensibilización y concienciación
social, así como la participación y colaboración activa de los ciudadanos y de los productores
de residuos.
- Territorialización: La gestión pública de los residuos y la organización de los servicios que
desarrollan estos cometidos, dan lugar a la delimitación de ámbitos espaciales adecuados y a la
reserva de terrenos para estos fines.
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