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El Cabildo de Gran Canaria fue pionero en la educación ambiental, cuando a mediados de la década
de los años setenta, desde el Jardín Botánico Canario "Viera y Clavijo" se trazó una decidida
apuesta por la divulgación de los valores del medio natural de Gran Canaria y de todo el
archipiélago.
En aquellos tiempos, hace ya veinte años, en las enseñanzas regladas de básica y secundaria, los
contenidos específicos de geología, flora o fauna canaria eran prácticamente inexistentes y,
sólo como excepción, de la mano de profesores sensibilizados por las singularidades canarias,
algunos alumnos tenían acceso a estos conocimientos, hecho agravado porque la bibliografía
disponible era dispersa y mayoritariamente en lenguas extranjeras en revistas especializadas que
hacían difícil el acceso a ella.
La situación presente, afortunadamente, es muy distinta, con una presencia de los temas canarios
en los programas de estudio y numerosas publicaciones en español tanto científicas como
divulgativas. En este cambio jugaron un papel crucial las primeras hornadas de universitarios
canarios titulados en Biología y Geografía, situación que ha ido en aumento con la creación de
la ULPGC.
Este mayor conocimiento de nuestro medio, entre otras razones, ha hecho que paralelamente a lo
anterior, la oferta de educación-concienciación y ocio en el medio natural se haya incrementado sustancialmente, tanto por parte de las instituciones
públicas como privadas.
La oferta del Cabildo Insular de Gran Canaria es variada. En lo relativo a educación ambiental
ofrece un magnífico museo vivo de plantas canarias en el marco de un espacio natural, el Jardín
Canario, donde los escolares y otras personas interesadas tienen la oportunidad de contemplar
los más raros e interesantes endemismos de las siete Islas, que en su hábitat natural bien por
la lejanía de éste o por la propia rareza de la planta son de muy difícil observación. Esta
colección constituye la base y estímulo para que los profesores desarrollen con sus alumnos
variadas actividades relativas a la biología de las islas y su conservación.
Otro tanto ocurre con el Aula en la Naturaleza de Osorio, donde los alumnos con sus profesores
conviven por unos días en contacto con un idílico medio, caso poco común de pervivencia de un
espacio agrario tradicional con significativos valores naturales, para desarrollar actividades
de marcado carácter medioambiental.
Como respuesta a la justa demanda de ocio en el medio natural, el Cabildo de Gran Canaria
también ofrece diversidad: el área recreativa de Santa Cristina (El Brezal) para estancias
diarias, fundamentalmente en fines de semana y festivos; las zonas de acampada de la Presa de
Chira y del Corral de los Juncos; el Albergue de la Presa de Chira y las Cabañas de Montaña del
Cortijo de Huertas, por citar los más relevantes.
Aparte de la remodelación de algunas de las actuales áreas ofertadas, existen proyectos de
futuro para ampliar la actual oferta, algunos de ellos de reciente inauguración, como el parque
ecocultural de La Palmita en Agaete, y otros a medio plazo, como los vinculados a iniciativas
europeas, caso de las infraestructuras anejas al proyecto Laurisilva XXI, enmarcado dentro del
programa LIFE.
Para poder acceder a las instalaciones citadas, los solicitantes deben dirigirse al Servicio de
Medio Ambiente de esa Corporación, donde se informa en detalle de los requisitos y
peculiaridades de cada una de ellas.
A modo de colofón, y por la experiencia del día a día desde el Cabildo de Gran Canaria, se hace
evidente el déficit que existe en la Isla de infraestructuras para el ocio en la Naturaleza, una
necesidad cada vez más demandada por la sociedad insular, algo que obliga a la reflexión y
puesta en común a la tarea de las distintas administraciones que tienen competencias y
sensibilidad por la materia. |

Cortijo de Huertas. Comedor y servicios.
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Obras de mejora en el Cortijo de Huertas.
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Demanda atendida por el Cabildo de Gran Canaria en cuatro de sus áreas de ocio, en los últimos cuatro años.
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