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Revista de Medio Ambiente



Cristina Rua-Figueroa Marrero

Servicio de Calidad Ambiental.
Viceconsejería de Medio Ambiente




Revista 10 / Año 1998




Tratamiento de aguas residuales urbanas




La Directiva del Consejo Europeo 91/271, de 21 de mayo de 1991, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas tiene por objeto la recogida, tratamiento y vertido de las aguas residuales urbanas e industriales. Por ella, todas las concentraciones urbanas deberán disponer de sistemas colectores para estas aguas así como de un tratamiento de las mismas antes de verterlas.

El agua residual que llega a una estación depuradora de aguas residuales, en adelante EDAR, pasa por una serie de tratamientos que eliminan su contaminación. Este tratamiento presupone la aplicación de una serie de procesos básicos cuya secuencia y utilización viene definida por el grado de depuración a alcanzar, las características del agua a tratar y el coste de las instalaciones.

En toda EDAR existen dos líneas de tratamiento: línea de aguas y línea de fangos.

Línea de aguas


La constituyen todos aquellos procesos encaminados a eliminar la contaminación que lleva el agua. Estos procesos los podemos clasificar en:

1.-Pretratamiento o tratamiento físico: son aquellos procesos de depuración cuyos principios son netamente físicos, para acondicionar el agua para los tratamientos posteriores a través de procesos como:

  • Desbaste de gruesos. Colocación de rejas gruesas que eliminen los residuos de gran tamaño, como plásticos, piedras, trapos, etc., que pueden ser arrastrados a la EDAR produciendo obstrucciones y averías.

  • Desbaste de finos. Colocación de rejas finas o tamices a continuación de la anterior que sirva para retener sólidos de menor tamaño.

  • Dilaceración. Alternativa a las rejas y tamices. Los dilaceradores se emplean para triturar los sólidos gruesos sin separarlos del flujo, para conseguir partículas de tamaño menor y más uniforme, que se reincorporan al flujo para su eliminación posterior. Con esta operación se protegen las bombas de problemas de obstrucciones producidas por trapos y objetos de gran tamaño.

  • Desarenado. Eliminación de los sólidos en suspensión, principalmente arenas, escorias y objetos metálicos, que pasan por las rejas anteriores. Para ello, se hace pasar el agua por unos tanques donde, por decantación o sedimentación, se depositan en el fondo, siendo retirados mecánicamente.

  • Desengrasado. Eliminación de la mayor parte de las grasas, aceites y detergentes, que pueden interferir en los procesos posteriores. Para ello, se inyecta aire en los tanques, formándose burbujas a las que se adhieren las gotas de aceite y las partículas de espuma, de manera que ascienden a la superficie donde forman una capa, que es extraída de forma mecánica.

  • Sedimentación primaria. Eliminación de sólidos en suspensión susceptibles de separación por diferencia de densidad. Las partículas más pesadas que el agua son separadas por acción de la gravedad. Este proceso se utiliza tanto al principio del tratamiento, decantadores primarios, como al final, decantadores secundarios.

  • Flotación por aire. Para eliminar sólidos en suspensión con una densidad próxima a la del agua, así como aceites y grasas no eliminadas en el proceso anterior. Se consigue introduciendo finas burbujas de gas, que se adhieren a las partículas de manera que suben a la superficie y así pueden ser recogidas mediante un rascado superficial.

2.-Tratamiento primario o químico: es el proceso o conjunto de procesos para separar las partículas en suspensión no retenidas en el pretratamiento. Se incluyen tratamientos que requieren la utilización de productos químicos o coagulantes que rompen el estado coloidal de las partículas y forman flóculos de gran tamaño, de forma que decantan más rápidamente. Entre estos procesos se encuentran:

  • Coagulación-floculación. Dosificación de determinados compuestos químicos que permitan la descarga de los coloides de manera que decanten o floten posteriormente y así poder retirarlos.

  • Neutralización. Ajuste del ph a un valor próximo a neutro, se utiliza con las aguas industriales ya que las urbanas tienen un ph cercano a 7,5 óptimo para los procesos posteriores.

  • Precipitación. Eliminación de un contaminante determinado mediante la adición de un producto químico y su transformación en un compuesto insoluble, siendo eliminado posteriormente por decantación.

  • Oxidaciones y reducciones. Adición de reactivos que provoquen reacciones de oxidación o reducción de los compuestos a eliminar.

3.- Tratamiento secundario o biológico: es el encargado de reducir la DBO (Demanda Biológica de Oxígeno), de las aguas residuales. Se emplean procesos de oxidación biológica, también se denomina tratamiento biológico. Este mecanismo consiste en la asimilación de la materia orgánica degradable biológicamente por los microorganismos, en presencia de oxígeno y nutrientes de acuerdo con la siguiente reacción:

    MATERIA ORGANICA + MICROORGANISMOS + O2 Î PRODUCTOS FINALES + NUEVOS MICROORGANISMOS + ENERGÍA

Para ello, se utiliza una gran variedad de microorganismos, principalmente bacterias, que convierten la materia orgánica carbonosa en diferentes gases y tejido celular, que es fácilmente separable por decantación. Los procesos biológicos más utilizados se pueden agrupar en cinco tipos:

  • Procesos aerobios. Se dan en presencia de oxígeno, se llevan a cabo en balsas en las que se mantiene una concentración adecuada de oxígeno, mediante sistemas mecánicos, como agitación, o mediante inyección de oxígeno puro o aire. Los principales procesos empleados para la eliminación de la materia orgánica son: el proceso de fangos activados, las lagunas aireadas, el reactor de flujo discontinuo secuencial y el proceso de digestión aerobia.

  • Procesos anaerobios. Se dan en ausencia de oxígeno. Se llevan a cabo en reactores cerrados, generándose gases de reacción ricos en metano, que pueden ser aprovechados para producir energía, dado su alto poder calorífico.

  • Procesos anóxicos, entre los que podemos encontrar la desnitrificación o eliminación del nitrógeno en forma de nitrato por conversión en nitrógeno gas en condiciones anóxicas, (sin oxígeno).

  • Procesos aerobios, anaerobios y anóxicos combinados, procesos de una o varias etapas donde se produce la eliminación de la DBO carbonosa, nitrificación, desnitrificación y eliminación del fósforo.

  • Procesos de lagunaje, estanques de estabilización aerobia, se emplean para el tratamiento del agua residual por medio de procesos naturales que incluyen la utilización de algas y bacterias.

4.- Tratamiento terciario o de desinfección: Podemos considerar diversos procedimientos de desinfección:

  • Cloración. Para la desinfección del agua residual, y también para el control de olores.

  • Ozonización. Para el control de los agentes responsables de la producción de sabores, olores y colores. El ozono es un oxidante extremadamente reactivo, que desintegra la pared celular de las bacterias, se entiende que su efectividad es superior a la del cloro.

  • Radiación ultravioleta, se ha comprobado que una correcta dosificación es un eficaz bactericida y virucida, además de no contribuir a la formación de compuestos tóxicos.

Debido a que a lo largo de todos estos procesos se generan diversos tipos de fangos o lodos y éstos, a su vez, se encuentran muy diluidos, es necesario someterlos a una serie de procesos que permitan su evacuación de la planta de tratamiento. A partir de aquí es donde empieza la línea de fangos.

Línea de fangos


Dentro de los muchos procesos que se llevan a cabo en el tratamiento de los lodos generados en la depuración, se dan: acondicionamiento, mejora y homogeneización; espesamiento, concentración de la materia sólida mediante filtros prensa; deshidratación, eliminación parcial del agua; digestión aeróbica y anaeróbica, reducción biológica de la materia orgánica; incineración, destrucción de la materia orgánica; desinfección, reducción de patógenos y virus.

Por aplicación de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, todos los vertidos al mar requieren autorización de la Viceconsejería de Medio Ambiente. Por tanto, los vertidos de aguas residuales al mar pueden autorizarse siempre que se sometan a un tratamiento adecuado para no sobrepasar los límites permitidos en la normativa. Como las EDAR, si bien su objetivo es llegar a la reutilización de todas las aguas que depuran, principalmente para riego, tienen un excedente que se vierte al mar, deben tener la correspondiente autorización de vertidos al mar.

Cuando se otorga una autorización se establece un Plan de Vigilancia y Control de ese vertido, cuyo objetivo es: gestionar eficazmente el sistema de vertido, evaluar si se cumplen los requisitos del efluente y los objetivos de calidad impuestos por la normativa vigente y por el condicionado de la autorización y realizar las modificaciones convenientes para todo ello. Este programa debe realizarlo una ECA (Entidad Colaboradora de la Administración), que recogerá los resultados en un informe anual que el titular de la autorización tiene que remitir al Servicio de Calidad Ambiental, de la Viceconsejería de Medio Ambiente.

 

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