Nombre científico: Suncus etruscus.
Nombre vulgar: Musarañita.
Descripción: es la musaraña más diminuta de Europa y una de las más pequeñas del mundo. Mide menos de 5 cm, desde la punta del hocico hasta el comienzo de la cola, y pesa aproximadamente 3 gramos. El pelo es de color gris-plateado, y las orejas son pequeñas, aunque tienen gran capacidad auditiva. El hocico, que es muy afilado, está provisto de vibrisas (bigotes) grandes, que cumplen una importante función táctil. Los ojos son diminutos y no funcionales.
Distribución: en Canarias sólo se conoce en la isla de Tenerife donde, probablemente, fue introducida accidentalmente. En cualquier caso, ahora es una especie abundante y ampliamente distribuida, que está presente desde el nivel del mar hasta los 1.800 m de altitud. Es particularmente común en la vertiente norte, especialmente en cultivos y zonas forestales.
Hábitat y biología: la musarañita ocupa cualquier tipo de hábitat, especialmente aquellos donde abundan los insectos e invertebrados que constituyen su alimento. Pese a su pequeño tamaño, es un animal muy voraz que se pasa gran parte del día comiendo, ya que si transcurren tres o cuatro horas sin alimentarse, muere de inanición. Consume gran cantidad de insectos, así como lombrices y otros invertebrados, muchas veces de mayor tamaño que la propia musaraña.
Amenazas: en términos generales no está amenazada y es probable que incluso esté en expansión. La predación por gatos y rapaces nocturnas no incide significativamente sobre el conjunto de la población. Por el contrario, el uso indiscriminado de pesticidas en cultivos y jardines sí que tiene consecuencias fatales para las musarañas.
Protección: hay numerosos recursos legales para su protección aunque no los mencionaremos por ser innecesarios. Sería conveniente investigar el impacto de este predador introducido sobre la fauna invertebrada endémica.
Texto: Efraín Hernández
Fotografía: Andrés Rodríguez