Gobierno de Canarias

EUS

Estás en:

Revista de Medio Ambiente



Alfredo Valido
Aurelio Martín
Juan Carlos Rando
Manuel Nogales

Departamento de Biología Animal (Zoología) Universidad de La Laguna.




Revista 15 / Año 1999




El Lagarto Gigante de La Gomera

Descubierto recientemente, es uno de los reptiles más amenazados del mundo




La información sobre lagartos de gran tamaño (Lacertis grandibus) en las Islas Canarias se remonta a la Antigüedad Clásica, donde ya Plinio habla de una isla llamada Lagartaria. Sin embargo, no existen evidencias claras de la isla a la que se refiere (El Hierro, Gran Canaria e incluso Fuerteventura). Hasta la fecha, únicamente en las islas de Gran Canaria (Gallotia stehlini), El Hierro (G. simonyi) y Tenerife (G. intermedia) era posible encontrar lagartos vivos de grandes dimensiones, aunque se sabía que también existieron en La Palma y La Gomera, tal como muestran los restos óseos (G. goliath y/o G. simonyi) encontrados tanto en yacimientos paleontológicos como antropológicos.

En la literatura no existen datos sobre avistamientos de lagartos gigantes vivos en la isla de La Palma. Sin embargo, no ocurre lo mismo en La Gomera. A mediados del siglo pasado (1863), un naturalista alemán (K. Von Fritsch) menciona la presencia de lagartos grandes diferentes "de la abundante Lacerta galloti". Posteriormente Rainer Hutterer (Museo Alexander Koenig, Bonn) describe dos taxones de lagartos gigantes en La Gomera basados en restos óseos (G. goliath bravoana con una longitud hocico-cloaca estimada en 38 cm, y G. simonyi gomerana con 21 cm). Algunos huesos asociados a estos restos (procedentes de un yacimiento aborigen en el Barranco de Chingüarime) han sido datados en tan sólo unos 500 años de antigüedad. Esta última información, junto con el hallazgo reciente de especies vivas de este género, una en El Hierro en 1974 (G. simonyi) y otra en Tenerife en 1996 (G. intermedia), y su localización en lugares de difícil acceso, indicaba la posibilidad, aunque remota, de que aún existiese alguna población de lagarto gigante en esta isla.

A principios de junio de 1999 iniciamos la fase de campo de un proyecto subvencionado por la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias que, entre otros temas, contemplaba la prospección sistemática de lugares potencialmente apropiados para albergar lagartos de gran talla en La Palma y La Gomera. No se obtuvieron resultados positivos en La Palma, pero en La Gomera, el 5 de junio de 1999, se hallaron varios excrementos que, sin lugar a dudas, correspondían a un lagarto de grandes dimensiones. Tras este primer indicio, se inició un trampeo sistemático y el día 9 de ese mismo mes se capturó el primer ejemplar del Lagarto Gigante de La Gomera. Se trataba de un ejemplar juvenil (posiblemente hembra) de 11,2 cm de longitud hocico-cloaca (LHC). Su parecido a los ejemplares juveniles de G. intermedia y en menor medida con G. simonyi nos llevó a pensar que estabamos antes un nuevo reptil perteneciente al grupo "simonyi". Sin embargo, era necesario capturar individuos adultos para comparar su morfología con el resto de las especies canarias y conocer hasta que punto era diferente al resto de las especies conocidas.

El 25 de junio fue capturado el segundo ejemplar. Se trataba de un macho adulto de casi medio metro de longitud total. Al analizar los caracteres morfológicos in situ se pudo comprobar que era un lagarto bastante diferente al resto conocido en las islas. Lo que más destacaba era su semejanza en talla al Lagarto Gigante de El Hierro, pero presentaba dos diferencias notables respecto a éste: las partes ventrales (incluida la región gular, cola y extremidades) eran de color blanco marfil y en la región lateral destacaban dos filas de ocelos pequeños de color azul.


Ejemplar macho del Lagarto Gigante de La Gomera
Aurelio Martín
(39421 bytes)

En peligro de extinción


Después de 97 días de trampeo sólo se han capturado seis ejemplares de este nuevo taxón (2 machos, 3 hembras y un juvenil). Todos ellos presentan características morfológicas similares que los diferencian claramente de las especies conocidas de Gallotia. Su tamaño corresponde con la forma descrita por Rainer Hutterer (a partir de huesos) como G. simonyi gomerana, mientras que por sus características morfológicas quizás deba ser considerado como una especie diferente (G. gomerana).

A pesar de haber prospectado un gran número de localidades potencialmente adecuadas (70), únicamente se ha detectado su presencia en una de ellas, en un enclave de Valle Gran Rey, con una superficie inferior a una hectárea. Este hecho, junto al escaso número de ejemplares capturados, indica que se trata de la especie de vertebrado en mayor peligro de extinción del archipiélago y posiblemente uno de los reptiles más amenazados del mundo. La presencia de ratas y en particular de gatos (de los cuales se han capturado 8 en tan sólo un mes y medio) en esta pequeña superficie, además de lo anteriormente expuesto, aconseja una intervención contundente y urgente por parte de las administraciones públicas (Viceconsejería de Medio Ambiente, Cabildo Insular de La Gomera y Ayuntamiento de Valle Gran Rey). Las actuaciones necesarias para evitar la extinción del Lagarto Gigante de La Gomera tendrían que incluir "a corto plazo" las siguientes medidas de conservación: continuar el control de las poblaciones de gatos y ratas, mantener la vigilancia, aumentar la categoría de conservación de la zona, realizar una petición de una subvención a la Unión Europea (con carácter de urgencia) e iniciar los trámites para la construcción de un centro de cría en cautividad en Valle Gran Rey. Por diferentes motivos (aclimatación, riesgo de enfermedades, integración socioeconómica del Plan de Recuperación, etc.) este último aspecto se considera de alta importancia en las actuaciones a realizar con vistas a evitar la extinción de esta nueva especie de lacértido endémico de La Gomera.


Hábitat del Lagarto Gigante de La Gomera en Valle Gran Rey
Aurelio Martín
(81481 bytes)

 

© Gobierno de Canarias