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Revista de Medio Ambiente



Cristóbal González Betancor

Biólogo.
Sección de Flora y Fauna. Tafira.
GESPLAN, S.A.




Revista 18 / Año 2000




La conservación de los invertebrados terrestres en Canarias

En el Catálogo Nacional se han incluido cinco especies canarias en peligro de extinción




En la actualidad existen en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas 5 especies de invertebrados terrestres de Canarias. El cambio de mentalidad en la opinión pública y el conocimiento de las especies por parte de los agentes implicados en la conservación y protección de la fauna es de vital importancia para su conservación.

Canarias no es precisamente pionera en la protección y conservación de la fauna invertebrada terrestre. Existen en el territorio español otras comunidades como por ejemplo Madrid, Aragón, La Rioja que sí disponen de legislación propia sobre protección de flora y fauna, además de sus respectivos catálogos regionales donde se recogen algunos invertebrados.

Antes de la proclamación de la Ley 4/1989, de 27 de marzo de 1989, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y la Fauna Silvestres, unos pocos invertebrados quedaban incluidas en convenios internacionales (Berna, Bonn, Washington) ratificados por España, pero ninguna de las especies incluidas se encuentran en el territorio canario, con la salvedad del lepidóptero Danaus plexippus "mariposa monarca" incluida en el convenio de Bonn al tratarse de una especie migratoria y el anélido, probablemente introducido en Canarias, Hirudo medicinalis "sanguijuela medicinal", en los convenios de Berna y CITES.

Con la entrada en vigor de la Ley 4/89, sin entrar a hacer valoraciones sobre el contenido de la misma, todas las especies silvestres quedan protegidas, incluidos los invertebrados. Al amparo de esta ley se crea el Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo de 1990, por el que se establece el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en el cual no aparece ninguna especie invertebrada. Este Catálogo se crea como documento abierto y dinámico y en 1997 se propone por parte de la Comunidad Autónoma de Canarias la inclusión de 5 invertebrados terrestres en el mismo, quedando patente al año siguiente con la publicación de la Orden Ministerial por la que se incluyen determinadas Especies Amenazadas y cambian de categoría otras especies que ya están incluidas en el mismo, (BOE núm. 172 de 20 de julio de 1998 y Corrección de errores BOE núm. 191 de 11 de agosto de 1998). Tres años antes de la citada orden, se traspone la Directiva 92/43/CEE, popularmente conocida como "Directiva hábitat", al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto 1997/1995, de 7 de diciembre de 1995, en el cual no se incluye ninguna especie canaria. Curiosamente en este Real Decreto, de aplicación sólo en España, si se protegen especies que ni siquiera se encuentran dentro del territorio español o por el contrario se encuentran pero son muy comunes, llegando incluso a ser plaga. Esto es así, como consecuencia de la copia íntegra de la citada directiva sin más miramiento que el acatamiento de la normativa europea. La protección de una especie con amplia distribución, rara en una determinada región y muy común en otra, no es una postura conservacionista realista para aplicar en el caso de los invertebrados terrestres.

Al margen de la actividad legislativa, se han llevado a cabo distintas iniciativas por parte de invertebratólogos nacionales y extranjeros analizando la situación de conservación de los invertebrados. El manifiesto de Calpe de los entomólogos españoles (resolución final de las XII Jornadas de la Asociación Española de Entomología, Alicante, 23 de octubre de 1993) es un ejemplo de ello, donde se constata la situación de gestión y conservación de los artrópodos hasta ese momento. También se han publicado artículos científicos planteando listados o catálogos de especies amenazadas aplicando categorías de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Con el mismo propósito se han editado algunos libros en el ámbito peninsular pero sin recoger especies del archipiélago canario. No obstante, desde 1994 y hasta la actualidad se han ido incluyendo algunas especies canarias en los listados oficiales de la IUCN; en la siguiente tabla se muestran sólo las especies con las categorías de En Peligro Crítico, En Peligro y Vulnerables.


Acrostira euphorbia
Tony Sánchez
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Biodiversidad y conservación


Muchas veces se ha repetido que Canarias cuenta con una biodiversidad muy superior a otras partes del mundo de similares características. También hemos podido leer y oír que el archipiélago es considerado como un punto caliente de biodiversidad. Tenemos datos de número de endemismos, número de especies por grupo, etc. Todo esto es muy importante, sin embargo, no menos importante es la visión que de estas cifras tiene la sociedad, esto es, vemos las cifras pero sólo observamos cantidades que en su conjunto asociamos con las especies mejor conocidas, las más entrañables, las más grandes, las más bellas, las más rentables económicamente, las que más cerca filogenéticamente se encuentran de la especie humana o lo que nos entran como agradable por los ojos. En definitiva, cuando se habla de conservación, esta se centra principalmente en la flora, las ballenas, los delfines, las aves, algunos peces, el krill, bellas mariposas... y olvidamos que el mayor porcentaje de especies se corresponde con invertebrados terrestres, muchos de las cuales escapan a nuestros ojos.

Además, desde siempre ha existido un cierto "racismo" de las Administraciones y colectivos defensores de la naturaleza en favor de la fauna vertebrada y de la flora, olvidándonos que el deterioro ambiental también repercute sobre estos seres. Basta echar un vistazo a los distintos listados de especies protegidas para darnos cuenta que esto ha sido así, no sólo en Canarias, sino también en el ámbito nacional y supranacional. Así es que, tradicionalmente, las distintas actividades en defensa de la naturaleza por parte de grupos ecologistas tienen como protagonistas de la noticia la mayoría de las veces especies de vertebrados o grandes zonas boscosas y casi nunca invertebrados terrestres.

También es verdad, que históricamente se tiene una concepción negativa de la fauna invertebrada por parte de la mayoría de la opinión pública que es fruto del desconocimiento sobre aquella. Este fenómeno de animadversión y rechazo se pone de manifiesto en el hecho de que parece algo increíble que pueda existir especies amenazadas en peligro de desaparecer. Sin embargo, existen y, con el propósito de proteger y conservar a estas especies, desde hace ya algunos años se viene trabajando con este grupo faunístico desde la Viceconsejería de Medio Ambiente. Esta labor trata de ser continua con el propósito de que estos seres ocupen en la conservación el lugar que se merecen.

Apostar por estas especies no es fácil al tratarse de un mundo complejo y todavía desconocido en algunos aspectos y al alcance de unos pocos. En esta apuesta por la fauna invertebrada, desde 1998 el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas cuenta con cinco nuevas incorporaciones de la fauna invertebrada amenazada de Canarias al anexo I "en peligro de extinción" y dando a conocer estas especies se presentan de modo sucinto algunos aspectos de las mismas.


Maiorerus randoi
Tony Sánchez
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Extraído de la Red Data Book IUCN, 2000

Las cinco especies del Catálogo


Maiorerus randoi (Opiliones, Phalangodidae)

Endemismo de Fuerteventura. Opilión troglobio (en apariencia se asemejan a arañas pero con largas y finas patas y sin "cintura"). Despigmentado y sin ojos. De tamaño pequeño: con una longitud total del cuerpo de unos 2,2 mm. Los palpos miden en total 3,15 mm y son muy espinosos y tuberculados; cuatro pares de patas de longitud variable, el 1º par más pequeño con 5,4 mm, el 2º de mayor tamaño con 9,2 mm, tercero y cuarto 6,05 mm y 8,17 mm respectivamente. Coloración amarillo-anaranjado pálido, más claro en el vientre; las patas presentan más amarillentas sus estructuras tarsales. Se trata del primer y único opilión troglobio hallado hasta el momento en Canarias.

Principales amenazas: se trata de una especie rara en un hábitat francamente frágil. La basura depositada en el interior de la cueva, molestias causadas por fuegos de acampadas en la cueva son entre otras las principales amenazas.

Halophiloscia canariensis (Isopoda, Halophilosciidae)

Endemismo de Lanzarote. El grupo de los isópodos está constituido por especies que vulgarmente conocemos como "cochinillas de humedad". En este caso se trata de una especie pequeña, no supera los 6 mm de tamaño. Tegumento liso, de color violáceo claro. Halófila, habita en los márgenes de lagos de agua salada subterráneos y con influencia marina. Existe otra especie más de este género en Canarias: Halophiloscia couchi de más amplia distribución. Ambas ocupan hábitats diferentes.

Principales amenazas: esta especie se encuentra en un hábitat muy particular en el cual la presión turística sobre el hábitat y la especie es muy constante.

Acrostira euphorbiae (Orthoptera Pamphagidae)

Se trata de un "saltamontes" endémico de la isla de La Palma, el cual no hace "honor" a su nombre, pues no se caracteriza precisamente por el salto, sino por todo lo contrario, como luego comentaré. Áptero. Presenta un marcado dimorfismo sexual, siendo las hembras voluminosas y de gran tamaño (aproximadamente 70 mm), de color gris-ceniza con tonalidades verde-amarillentas y los machos bastante más pequeños (aproximadamente 30 mm), de color negruzco-rojizo, con tonalidades amarillo-rojizo. Pasan la mayor parte del tiempo sobre su planta nutricia la Euphorbia regis-jubae (tabaiba amarga) alimentándose de sus hojas. Presenta movimientos muy lentos y torpes, su estrategia para defenderse de los depredadores se basa principalmente en su coloración críptica y en su destreza para confundirse con los troncos donde se halle.

Es interesante señalar que en Canarias esta familia se encuentra representada por otras tres especies más con distribución insular: Acrostira tamarani de Gran Canaria, Acrostira bellamyi de La Gomera y Purpuraria erna de Fuerteventura.

Principales amenazas: presión por parte de predadores, introducidos principalmente, como gatos y ratas. Hábitat muy reducido. Uso excesivo de pesticidas en cultivos colindantes. Competencia con herbívoros.

Pimelia granulicollis (Coleoptera, Tenebrioniidae)

Endemismo de Gran Canaria. Escarabajo de tamaño grande (algo mayor de 20 mm). Ovalado, de color negro brillante, glabro. Los élitros son redondeados. La superficie de estos se encuentra cubierta por unos pequeños puntos algo separados, dándoles un aspecto de microgranulación. De hábitos diurnos. Se localiza en los biotopos arenosos de la isla.

En Gran Canaria además de esta, podemos encontrar: P. estevezi, la cual presenta una pilosidad blanquecina de revestimiento característica sobre los élitros que la diferencia. P. sparsa sparsa, que habita en cotas altas de la isla, superiores a los 900 metros sobre el nivel del mar; P. s. albohumeralis y P. s. serrimargo viven en zonas bajas y costeras. Ambas se diferencian de la que nos ocupa al presentar manchas de tomentos blancos en distintas zonas del cuerpo.

Principales amenazas: el hábitat de esta especie se ha transformado y se ha fragmentado irreversiblemente. Por este motivo la especie en determinadas localidades se ha dado como extinguida. Las botellas, latas y otros recipientes actúan como trampas mortales para esta especie.

Rhopalomesites euphorbiae (Coleoptera, Curculionidae)

Escarabajo endémico macaronésico y bastante raro. De tamaño mediano (aproximadamente 10 mm) y de coloración general de cuerpo marrón-rojiza, con la cabeza más oscura y el rostro alargado a modo de "trompa rígida" con la base más ancha donde se insertan las antenas. Los élitros son alargados, con estrías paralelas marcadas por gruesos puntos a lo largo de los mismos. El pronoto presenta una punteadura dispersa. La larva es xilófaga y vive sobre la planta huésped extremadamente rara Euphorbia mellifera, especie propia de los bosques de laurisilva.

Principales amenazas: la planta huésped actualmente se encuentra catalogada como «en peligro de extinción» en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. También el curculionido es extremadamente raro, del que se conocen escasos individuos.


Rhupalomesites euphorbiae
Tony Sánchez
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Conservación y planes de especies


Tal y como se desprende del artículo 31 de la ley 4/89, para las especies incluidas en la categoría de «en peligro de extinción» se exigirá la redacción de un Plan de Recuperación. Corresponde a la Comunidad Autónoma la elaboración y aprobación de los respectivos planes de las especies dentro de su ámbito territorial. Por otra parte, si bien, muchas competencias de gestión en materia de flora y fauna han sido delegadas a los Cabildos Insulares, la Administración de la Comunidad Autónoma se reserva como competencias propias la elaboración y aprobación de los planes para las especies en las categorías de "en peligro de extinción", "vulnerables" y "sensibles a la alteración del hábitat", artículo 3º a) del Decreto 161/1997, de 11 de julio (BOC núm. 106).

A este respecto hay que decir que todavía no existe ningún plan aprobado y publicado de especies invertebradas terrestres. Canarias cuenta, por tanto, con la posibilidad de ser pionera en este ámbito y hacer justicia a una riqueza específica y unas cifras de biodiversidad (mayoritariamente invertebrados) que nos sitúan en los primeros lugares del mundo y de las que tanto hablamos en foros nacionales e internacionales. Por otra parte, existe un consenso generalizado entre la mayoría de los especialistas que trabajan en conservación: la protección de la especie pasa por la protección efectiva del hábitat. En este contexto, juegan un importante papel, los instrumentos de planificación de espacios naturales pudiendo establecer zonas de protección para aquellas áreas que así lo requieran por la presencia de una determinada especie o alto valor ecológico. Sin embargo, es necesario la creación de una legislación propia sobre vida silvestre, acorde con nuestra realidad natural, que tenga encuenta las peculiaridades de este grupo faunístico, redactada desde un prisma conservacionista interdisciplinar y heterogéneo respecto a los agentes implicados; además, de poner en marcha los comentados planes.

Invertebrados y sociedad


Cierto es que actividades como la destrucción de los hábitats, la transformación de los usos del suelo, la masiva utilización de pesticidas en la agricultura, la recolección de especies con finalidad lucrativa y sin criterio científico, el coleccionismo furtivo, los residuos sólidos arrojados al medio, la contaminación de los acuíferos y cauces de barrancos, etc. son todas causantes de la desaparición de algunas especies de invertebrados y la proliferación de otras. Menos cierta es la "mala fama" que precede a algunas especie; aquí hay que hacer hincapié en la idea de los desequilibrios naturales que causan esa mala fama y que la mayoría de las veces tienen relación de forma directa o indirecta con las actividades desarrolladas por el hombre en la naturaleza.

No es de extrañar el que la opinión pública no muestre interés por la fauna invertebrada en general, y es aquí donde hay que hacer un esfuerzo en cambiar esa conducta. No cabe duda que la labor de concienciación ciudadana por parte de la Administración es fundamental para que la conservación sea eficaz. Asimismo, la divulgación de noticias desde y por distintos medios (noticias periodísticas, videos, revistas, etcétera) con relación a este grupo faunístico contribuyen en buena medida a dar a conocer nuestro patrimonio natural.

Parafraseando a J. L. Viejo Montesinos (1990), la razón fundamental por la que conservar estas especies es que "éticamente, merecen el mismo respeto que cualquier otra especie". Pero se pueden dar muchísimas razones más por las que proteger y conservar a estos seres que llenarían páginas y páginas. En síntesis podemos clasificarlas en tres categorías: 1) Científicas, muchos de los conocimientos genéticos se deben a la mosca Drosophila; el descubrimiento del cromosoma X determinante del sexo se debe una chinche (Heteróptero); algunas especies son bioindicadores del estado de salud del ecosistema; son fuente potencial de productos farmacéuticos por descubrir. 2) Económicas, las abejas y la miel; la polinización en invernaderos por abejorros aumenta la producción; muchos insectos son auténticos controladores de especies dañinas para la agricultura. 3) Culturales, los invertebrados son una fuente ilimitada como recurso didáctico; han sido utilizados como símbolos en distintas civilizaciones antiguas llegando incluso a considerarlos como dioses.

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