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Revista de Medio Ambiente



César Javier Palacios
Laura Gangoso

Departamento de Biología Aplicada. Estación Biológica de Doñana




Revista 19 / Año 2000




Convenio entre el Cabildo de Fuerteventura y la Estación Biológica de Doñana para salvar los últimos guirres de Canarias

De las 23 parejas censadas en la isla sólo han llegado a volar 11 pollos




En la primavera de 2000 criaron, en la isla de Fuerteventura, 23 parejas de guirre aunque, de todas ellas, tan sólo lograron volar 11 pollos, según el último censo realizado por la Estación Biológica de Doñana. De acuerdo con los datos elaborados por este Instituto perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dentro del convenio recientemente suscrito con el Cabildo para la protección de esta especie en peligro de extinción, la baja productividad del guirre es síntoma de los muchos problemas que sufre en estos momentos este pequeño buitre. Los diferentes estudios puestos en marcha, tanto genéticos como analíticos y de uso del hábitat, permitirán conocer con exactitud por qué no nacen más pollos, aumentar su esperanza de vida y propiciar el incremento de la población.

Fuerteventura sigue siendo el último refugio canario de los guirres. Extinguidos hace unos 15 años en Gran Canaria y Tenerife, a la población majorera hay que añadir una única pareja en la isla de Lanzarote, cuya reproducción fracasó este año, y otra más en el Archipiélago Chinijo que sacó adelante un único pollo. La población canaria de guirre es de unas 25 parejas, una cuarta parte menos que en 1987.

Del total de los 21 territorios que fueron controlados por los investigadores, sólo nacieron pollos en 10 de ellos. Y sólo en 8 de estos nidos, el 38,1% de la población nidificante, volaron las crías (11 pollos). Como novedad, en dos territorios se ha detectado la presencia de tríos en lugar de parejas, esto es, el nido es regentado por dos machos y una única hembra que crían cooperativamente al pollo. El problema del guirre no es que las parejas no pongan huevos, sino que muchas puestas fracasan por causas todavía desconocidas, muriendo los embriones o pollos pequeños.

Este año se ha encontrado un nuevo ejemplar, presumiblemente muerto por la ingestión de veneno, que se suma a los cuatro localizados el año pasado, todos adultos reproductores. El uso indiscriminado de productos tóxicos, además de ser potencialmente muy peligroso para las personas, puede acabar con toda la población de guirres en muy poco tiempo. Recientemente, el SEPRONA ha arrestado y puesto a disposición judicial a un ganadero de Pájara, acusado de matar a varios ejemplares de cuervo y aguililla con este ilícito método.

Por otro lado, en dos nidos, los pollos murieron antes de llegar a volar, uno al caerse accidentalmente desde lo alto del acantilado en que había nacido y el otro por causas desconocidas. Además, cuatro territorios ocupados el año pasado han sido abandonados por las aves. En otros dos casos, la ubicación de los nidos en acantilados y el aumento del número de pescadores en la zona pueden haber provocado igualmente la pérdida de la puesta. De hecho, en los cuatro nidos costeros existentes en la isla, no ha conseguido volar este año ni un solo pollo.

La realización de un estudio previo sobre la incidencia de los tendidos eléctricos en las aves de Fuerteventura ha puesto de manifiesto el elevado número de guirres que mueren electrocutados en la isla, donde en un pequeño sector han sido localizados hasta diez ejemplares muertos. Este grave problema está en vías de solución gracias a la realización de un estudio de la Estación Biológica de Doñana y Unelco que ofrecerá soluciones técnicas tendentes a minimizar dicho impacto en la isla.


El convenio establecido pretende salvar a los guirres de Canarias
Andrés del Rosario
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Detalle de la cabeza de un guirre
Pascual Calabuig
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Se concentran en el centro de la isla


Pero no todo es negativo. Una importante peculiaridad detectada es la alta supervivencia juvenil de la especie en Fuerteventura. Todos los pollos que han volado en los tres últimos años siguen vivos en la actualidad. Ello ofrece a los investigadores un importante apoyo para tratar de recuperar a la especie, si se logran identificar y atajar cuanto antes las causas que provocan el bajo número de nacimientos y la elevada mortalidad adulta. El guirre ya no cría en el Norte ni en el Sur de la isla, donde lo hacía hace 10 años, concentrándose en el sector central. Ello explica que, por municipios, Antigua, con el 27% (6 nidos), y Betancuria, con el 22,7% (5 nidos), sean las localidades con mayor número de parejas de guirre de Canarias. Les siguen Puerto del Rosario y Tuineje, cada uno de ellos con 4 nidos, cerrando la lista Pájara, con dos nidos, y La Oliva con tan sólo uno.

De los 22 nidos, 11 se localizan dentro de espacios naturales protegidos de Fuerteventura, exactamente la mitad, siendo en el Parque Rural de Betancuria donde se concentra el mayor número de ellos (6), seguido por el Monumento Natural de los Cuchillos de Vigán (3).

El esfuerzo realizado este año para acceder a la mayor parte de nidos de la especie ha permitido marcar 9 pollos, a los que se les colocó una anilla metálica en el tarso derecho y otra plástica de color amarillo con códigos en negro en el tarso izquierdo. Además de procederse al control biométrico (pesado y medición) de cada ejemplar, un año más se tomaron muestras de sangre para completar el estudio genético, bioquímico y sexaje de las aves. A tres de ellos se les han colocado también unos emisores que están permitiendo seguir todos sus movimientos diarios gracias a la técnica conocida como "radiotracking".

 

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