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Revista de Medio Ambiente



Silvia Fajardo

Bióloga. Técnico del Servicio de Biodiversidad




Revista 23 / Año 2002




La fauna que no vemos

Proyecto Life de Conservación de quirópteros e invertebrados en cavidades volcánicas




Las Islas Canarias conforman, como es bien sabido, un archipiélago de origen volcánico, formado por grandes edificios de lavas y piroclastos. Las cuevas volcánicas constituyen solamente una de las muchas formas y estructuras relacionadas con los procesos eruptivos. Sin embargo son de gran interés científico, espe cialmente en ambientes insulares, ya que constituyen hábitats muy singulares para la fauna, son lugares de acumulación de restos paleontológicos y, además, han tenido diversos usos para los pobladores humanos desde la prehistoria.

A pesar de que la vida en el interior de estas paredes rocosas es en apariencia muy esca sa, los estudios realizados en las cavidades volcánicas de Canarias durante los últimos veinte años han revelado la existencia de una gran diversidad de especies, con más de cincuenta de ellas nuevas para la ciencia. Este medio se caracteriza por varios parámetros ambientales muy diferentes a los que se pueden encontrar en la superficie: ausencia de luz, humedad relativa muy elevada y temperaturas muy estables durante todo el año. En un ambiente tan especial un número importante de especies de invertebrados ha evolucionado hacia formas totalmente ligadas a la vida subterránea, recibiendo el nombre de troglobios. El alimento es enormemente escaso en el medio cavernícola y estas especies se caracterizan por haber sufrido una serie de modificaciones dirigidas al ahorro energético: reducción o ausencia total de ojos, disminución del consumo de oxigeno, reducciones estructurales en el aparato reproductor y una patente despigmentación. En este sentido la Cueva del Viento Sobrado puede considerarse como una de las cavidades más representativas.


Mapa de la Cueva del Viento y ámbito afectado por el PORN
Archivo
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El murciélago


El murciélago El interés faunístico de las cavidades volcánicas aumenta si tenemos en cuenta que juegan un importante papel en el ciclo biológico de uno de los grupos vertebrados más interesantes, los murciélagos, los cuales constituyen uno de los grupos más desconocidos y menos apreciados por el público en general. De las siete especies de quirópteros citadas para Canarias, las más emblemáticas encuentran refugio en la oscuridad de los tubos y simas volcánicas. Por un lado, el orejudo canario (Plecotus teneriffae), es el murciélago más ligado al medio subterráneo en las islas, utilizando las cuevas para criar, alimentarse o descansar. Este murciélago, junto con la musaraña canaria (Crocidura canariensis) son los únicos mamíferos endémicos de nuestro archipiélago presentes en la actualidad. Por otro lado, en las cuevas se puede observar al raro murciélago de bosque (Barbastella barbastellus), única especie de las presentes en Canarias que se encuentra recogida en el Anexo II de la Directiva Hábitats y una de las más enigmáticas de Europa. Además, no es extraño encontrar al pequeño endemismo macaronésico Pipistrellus maderensis, el murciélago de Madeira, muy común y ubiquista, y, de forma mucho más esporádica, al murciélago monta ñero (Pipistrellus savii), sobre todo en la isla de El Hierro, donde esta especie es más abundante. Es importante mencionar que todas las especies de quirópteros de Canarias se encuentran incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias (DECRETO 151/2001, de 23 de julio), bajo las siguientes categorías de amenaza:

Sensibles a la alteración del hábitat:

    Barbastella barbastellus
    Pipistrellus savii
    Pipistrellus kuhlii

Vulnerables:

    Plecotus teneriffae
    Pipistrellus maderensis
    Nyctalus leisleri
    Tadarida teniotis

Las importantes adaptaciones sufridas por los invertebrados cavernícolas suponen una total dependencia a este ambiente y muy poca resistencia a cualquier alteración de su hábitat. El hombre manifiesta gran capacidad para modificar ambientes, y, a pesar de su situación subterránea y aparentemente protegida, el medio cavernícola no escapa a ella. La transformación del suelo con fines agrícolas u otros, la degradación de la vegetación de la superficie o la contaminación debida a filtraciones de aguas residuales, insecticidas o abonos afectan de manera directa a la dinámica natural del ecosistema cavernícola. A ello se une la degradación física y ambiental por las frecuentes visitas de que son objeto muchas de estas cuevas. Por otra parte, los murciélagos son animales enormemente sensibles a cualquier molestia principalmente durante la cría y la época invernal, cuando el alimento es más escaso y necesitan ahorrar energías descansando en su refugio.

El medio subterráneo volcánico de Canarias y su fauna son únicos en el ámbito europeo. Su gran fragilidad y su valor como modelos del proceso de evolución animal merecen un esfuerzo especial para su conservación. Es necesario y urgente establecer las medidas oportunas para evitar la degradación de un recurso tan valioso. Por todo ello y en vista del grado de amenaza observado en muchos tubos volcánicos con notable interés para la fauna, desde el Servicio de Biodiversidad de la Viceconsejería de Medio Ambiente se ha desarrollado, con apoyo financiero de la Unión Europea a través del Programa LIFE-Naturaleza, un proyecto para la conservación del medio cavernícola y de su fauna deno minado Conservación de quirópteros e invertebrados en cavidades volcánicas. Este Proyecto se desarrolló entre enero de 1999 y diciembre de 2001, y las actuaciones y estudios se llevaron a cabo principalmente en las cuevas localizadas dentro de Lugares de Importancia Comunitaria (LICs) en Tenerife, La Palma y El Hierro, islas que cuentan con la fauna troglobia terrestre más abundante y donde se encuentra Plecotus teneriffae. Una de las principales actuaciones que recoge es la protección urgente de algunas cuevas mediante la instalación de rejas en su boca de entrada, además de la vigilancia de las zonas donde la afluencia de visitantes pone en peligro su conservación.

Para la protección directa de las cavidades volcánicas se ha procedido a la instalación de rejas en las bocas de entrada que eviten el acceso de personas al interior. Éstas han de tener una distancia entre los barrotes adecuada de manera que los murciélagos puedan atravesarla en vuelo y ser suficientemente fuertes para evitar que sean forzadas. Actualmente existen en Canarias un total de 14 cavidades volcánicas protegidas mediante rejas para proteger la fauna que alberga: 3 en El Hierro, 2 en La Palma y 9 en Tenerife. Algunas de ellas ya estaban cerradas con anterioridad a este proyecto, aunque muchas de las verjas habían sido forzadas y las cuevas permanecían sin protección, por lo que los trabajos iniciales se dirigieron a repararlas o sustituirlas por otras de mejores materiales y con diseño adecuado.

Este tipo de acción se ha llevado a cabo procurando no modificar en modo alguno la estructura y morfología natural de la cueva. Las rejas se pintan de colores crípticos para minimizar el impacto visual y se les da un tratamiento para evitar su deterioro y la pérdida de restos de óxido que puedan depositarse en el medio. A fin de, por un lado, detectar posibles amenazas y, por otro, controlar la entrada de personas a las cavidades volcánicas con interés faunístico, se llevó a cabo un refuerzo en la vigilancia de las zonas con cuevas de interés faunístico en las islas de Tenerife y El Hierro.

Sin embargo, estas acciones parecen no haber tenido buena acogida por parte de algunos sectores, teniendo encuenta que existen empresas que organizan actividades en la naturaleza que ofertan aventuras espeleológicas por lo que, en ocasiones, la instalación de rejas se enfrenta directamente a sus intereses económicos. Igualmente esta medida de protección parece ser rechazada por algunos espeleólogos federados al suponer ciertas restricciones a sus actividades. Claros ejemplos de ello son la Cueva de La Labrada, Cueva de Las Mechas y Cueva de los Roques en Tenerife, y la Cueva de Don Justo en El Hierro, ya que, precisamente, la necesidad de tomar medidas urgentes para su protección se debió a que se trata de tubos volcánicos muy conocidos y frecuentados. Todo esto podría ser la causa de los reiterados actos vandálicos de que son objeto estas verjas y candados que ha obligado a su reparación en varias ocasiones. En este sentido, han sido instaladas unas señales en cada una de las rejas informando sobre el motivo del cierre y de la importancia de la cavidad para la fauna cavernícola, invitando a respetarla.

Este proyecto contempló también estudios dirigidos a actualizar y profundizar en los datos sobre distribución, estado de conservación y factores de amenaza de la fauna invertebrada adaptada a la vida cavernícola, trabajos que fueron desarrollados por un equipo especializado de la Universidad de La Laguna. Los datos finales obtenidos han resultado muy interesantes, obteniéndose una información actualizada y bastante completa sobre la fauna troglobia canaria. En el transcurso de los intensos trabajos de campo realizados se han podido observar diversos invertebrados de enorme interés de los cuales apenas se tenían algunos datos, además de algunos ejemplares que parecen ser nuevos para la ciencia, confirmándose el enorme interés a nivel mundial de nuestra fauna cavernícola. Se ha obtenido, además, información substancial acerca del estado de conservación de cada cueva, y su importancia para la fauna cavernícola, lo cual será sin duda de mucha utilidad para los trabajos de gestión y planificación.

Igualmente se han realizado muestreos y trampeos dirigidos a conocer el uso que los quirópteros hacen del medio cavernícola, las especies que encuentran refugio en él y la importancia que cada cueva tie ne para el ciclo vital de estos mamíferos. En el transcurso de los muestreos, además de ampliar de forma importante los conocimientos sobre distribución, se han podido localizar nuevas colonias de cría de orejudo canario (Plecotus teneriffae), lo cual resulta de gran interés de cara a la planificación, dado los escasos datos conocidos hasta el momento. Los hábitos del murciélago de bosque (Barbastella barbastellus) siguen siendo un gran enigma y aún no se ha podido localizar ningún refugio de cría. Sin embargo, se ha podido comprobar cómo el cierre mediante rejas de alguna de las cuevas ha favorecido a esta especie, ya que a partir de ese momento han comenzado a observarse con asiduidad individuos refugiados en su interior.

Un importante factor de amenaza a la conservación del medio cavernícola es la falta de información y de conciencia de gran parte de las personas que se internan en las cuevas. Es muy frecuente observar como se esfuerzan en dejar huellas de su visita: pintadas en paredes, restos de basuras y carburo, hogueras, estafilitos del techo partidos, etc. Sin duda, resulta necesario fomentar en la población un carácter más conservacionista, comenzando por reconocer y valorar el medio cavernícola canario como algo único y frágil, en cuya protección debe estar implicada toda la población. Con este propósito, y en el marco de este Proyecto Life se han editado una serie de materiales divulgativos con llamativas imágenes del interior de las cuevas y de su fauna. En 1999 se realizó y distribuyó un póster con un claro mensaje conservacionista. Posteriormente, se ha editado un vídeo divulgativo de gran calidad del cual se han realizado y distribuido copias en inglés, y ha sido presentado en un congreso internacional de bioespeleología con gran éxito. Además se han editado pegatinas, folletos y una monografía sobre el medio cavernícola, todo ello dirigido a potenciar el ánimo conservacionista del público en general.


Ejemplar del orejudo canario en una cueva de La Guancha (Tenerife)
I. Izquierdo
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Cucaracha cavernícola del género Loboptera, claro ejemplo de adaptación de la vida subterránea: despigmentación, alargamiento de apéndices y pérdida de ojos
I. Izquierdo
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Ejemplar de coleóptero estafilínido cavernícola de Tenerife Apteranopsis outeroloi, con notables trasnformaciones para la vida subterránea
I. Izquierdo
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La Cueva del Viento
Factores que amenazan el Medio Cavernícola
Objetivos del Proyecto Life
Actuaciones que desarrolló el Proyecto Life

Estudio de los murciélagos


Actualmente se conocen en Tenerife más de 50 refugios subterráneos utilizados por los murciélagos, unos 20 en La Palma y alrededor de 10 en El Hierro, teniendo en cuenta, además de las cavidades volcánicas, las galerías de agua que son igualmente usadas por estos animales.

Para determinar si una cavidad es utilizada en algún momento de su ciclo anual por los murciélagos, se considera como datos de presencia no sólo a los individuos que puedan observarse, sino también otros indicios como son los excrementos (guano) o los restos de sus presas. A través del guano es posible identificar la especie de que se trata, ya que se diferencian formas y tamaños. También se puede estimar la antigüedad de los restos, en virtud de su grado de humedad o de deterioro, teniendo así una idea aproximada de si la cueva ha sido usada en los últimos días, o bien hace más tiempo. Por otro lado, la cantidad y distribución de los excrementos puede indicar la importancia que esa cavidad tiene para los quirópteros, ya que, por ejemplo, la localización de guano escaso y disperso puede indicar que esa cueva es utilizada de forma esporádica y probablemente por muy pocos individuos, mientras que un acúmulo importante puede deberse a una colonia de cría, ya que las especies canarias no tienen hábitos marcadamente gregarios, y solamente se forman grupos numerosos cuando las hembras se reúnen y se "apiñan" en la época de cría.

Los murciélagos de Canarias, al igual que todos los de Europa se alimentan exclusivamente de insectos. Durante los muestreos nocturnos realizados se ha visto que en las cuevas constituyen un lugar de alimentación importante, donde los murciélagos acuden durante la noche para capturar sus presas, y también las usan como posadero para manipular los insectos de mayor tamaño. Las alas de sus presas, principalmente lepidópteros nocturnos, son desechadas por lo que el suelo de algunas cavidades aparece realmente tapizado de estos restos.

La técnica de anillamiento es una de las más usadas en el estudio de ciertos animales, como aves y murciélagos. En el transcurso de los muestreos, la mayoría de individuos encontrados han sido marcados con una anilla metálica numerada que no supone para el animal ningún impedimento para el normal desarrollo de su ciclo vital. Este método de marcaje identifica a cada animal de forma individual y proporcionará una importante información cuando se recupere acerca de los murciélagos que utilizan una determinada cueva, uso de distintos refugios por parte de un individuo, movimientos estacionales, edad, etc.

Durante el día, los murciélagos se encuentran descansando, momento en que su metabolismo se ralentiza y las pulsaciones y respiraciones se reducen. En general, pueden observarse sujetos a las rocas, en alguna oquedad o irregularidad de la pared, aunque en ocasiones utilizan grietas en las paredes o techo, y su observación se hace difícil y aún más su captura. Los animales observados son capturados, identificados, sexados, medidos, pesados y anillados en el mismo lugar de observación estimando también el grupo de edad al que pertenece el individuo en función del desgaste que presentan sus dientes. Se procura que todo este proceso se realice en el menor tiempo posible para evitar molestias al animal.

Dado que los murciélagos tienen actividad principalmente durante la noche y es cuando salen o entran de sus refugios son imprescindibles las prospecciones nocturnas. Para ello se empleó un detector de ultrasonidos, aparato que transforma los sonidos inaudibles emitidos por los murciélagos de manera que podamos escucharlos. Es característica la frecuencia en que cada especie emite sus ultrasonidos, de manera que es posible distinguir de qué murciélago se trata. Sin embargo, los ultrasonidos emitidos por murciélagos del género Plecotus son difíciles de detectar e identificar con este aparato, por lo que para estos murciélagos es necesario usar trampas (principalmente japonesas) colocadas en la entrada de los refugios durante la noche.


Los murciélagos del género Pipistrellus son los de menor tamaño
S. Fajardo
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Barbastella barbastellus, una de las especies más enigmáticas y desconocidas. No es raro encontrar esta especie refugiada en las cuevas
D. Trujillo
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La reja de la cueva de La Labrada ha sido forzada en muchas ocasiones, ya que se trata de una cueva muy conocida y visitada
Archivo
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