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La Disciplina en la Madurez
Infantil (10-12 años) (5º y 6º de Primaria)
INTRODUCCIÓN:
En este período la sociabilidad es tal, que se la ha
llamado la edad de la «gracia social» puesto que las relaciones del niño
con los demás son máximas. Su conciencia ya es autónoma e interioriza
más las normas del grupo que las provinientes del tutor o de los padres,
dado que su afectividad entra paulatinamente en la emancipación del mundo
familiar, en una consciencia de sí mismo y afirmación de su yo en el marco
del grupo; muy acusado tiene el sentimiento de justicia.
Todo esto trae unas consecuencias en la conducta de los
alumnos que es importante tener en cuenta para conseguir un nivel
disciplinario.
1. Comienza, si no a rechazar, sí, a «olvidar» o no
«atender» a los consejos de los padres y a cuestionar las normas de la
escuela si no coinciden con las del grupo. De ahí que sea necesario antes
de dar o imponer normas, procurar que tengan aspectos convergentes con las
del grupo. Reflexiona, piensa antes de actuar, pero guiado por la
aprobación o rechazo del grupo. Procuremos que acepte, redacte o elija las
normas disciplinarias del grupo-clase.
2. Es capaz de autocrítica y puede comprender el
razonamiento de los otros; así que practicaremos la revisión y crítica de
las cosas que se hagan y de las actitudes que se toman, no de las personas.
3. La seguridad ya no la busca en la familia, ni en el
educador; la encuentra en el grupo. Por tanto el profesor ha de tener en
cuenta el grupo como un medio de preparación social y programar actividades
juntamente con él, asignarle responsabilidades y estimularle a formular
compromisos, sin dejar de valorar a cada uno de sus miembros como persona
única.
4. Adaptarse o no a una disciplina dependerá del grupo,
de las buenas relaciones de éste con el tutor y del autoconcepto positivo
que este sepa alentar, mantener o iniciar en los alumnos. Desde pequeño el
niño se ve en los otros, se refleja como en un espejo y acaba acomodándose
a lo que las otras personas dicen, afirman, esperan o niegan de él. Si
continuamente se le dice que es patoso acaba siéndolo, no por aptitud sino
por respuesta a la expectativa. Si lo que le profetizamos es un fracaso, sus
esfuerzos serán mínimos, y entonces la profecía se cumple. Es tarea del
tutor averiguar si muchas de las actitudes que se consideran
indisciplinarias no tienen su origen en un autoconcepto negativo provocado
desde fuera. La confianza en las propias posibilidades ante una actividad o
hecho depende, no de la situación real y objetiva, sino de cómo lo ve él
mismo. Recordar al niño la «fama» que trae de cursos anteriores es
abocarle a la indisciplina. Olvidarse de lo que era y de cómo actuaba;
ofrecerle confianza y la posibilidad de cambiar es ponerle en camino de
conseguir una autoimagen positiva que repercutirá en la disciplina del aula
sin ninguna duda.
Propuestas prácticas para conseguir una activa serenidad
en el aula
Al inicio de esta etapa pueden sernos útiles algunos
recursos de la etapa anterior, dado que el paso de un estadio a otro no es
tajante sino gradual y sincrónico. Por lo tanto en la medida en que los
niños vayan avanzando en madurez podremos introducir las siguientes
técnicas:
1. Respetar los subgrupos existentes, evitando separarlos
si no es por un motivo grave de indisciplina.
2. Potenciar al máximo su libertad, pero controlada. Por
ejemplo: Al inicio del curso se establece por votación que, si hay
necesidad, cualquiera podrá ir al lavabo siempre que lo haga sin molestar,
con orden y sin interrumpir el trabajo del grupo. No se permitirá ir en el
momento de la explicación del profesor.
3. Hacer una propuesta de normas con sus correspondientes
sanciones y votarlas, razonando ante su necesidad para crear un ambiente
positivo y agradable.
4. Procurar que las normas votadas queden reflejadas en
un mural o en un lugar visible y accesible.
5. Evitar reñir, castigar, impulsivamente.
6. Escuchar al agresor o agresores, intentar calmarlos.
Para ello no hay que juzgar sino simplemente preguntar, repetir sus
demandas. Tranquilizar de palabra, hablando con naturalidad y cariño no
entrando en la órbita de la violencia. Más tarde someter a revisión el
hecho, las actitudes no a las personas.
7. Alcanzar un comportamiento espontáneo, por
asimilación, sería el objetivo principal en esta etapa de la madurez
infantil; ya se puede ir dejando atrás el comportamiento por obligación
que es aceptable en las anteriores etapas y evitar as! que la conducta del
niño quede fijada en un comportamiento fingido.
8. Evitar la rivalidad entre los subgrupos - clase, que
podemos fomentar al primar la competitividad frente a la colaboración y al
trabajo en grupo.
9. Valorar a cada alumno por lo que es, no por lo que
tiene o aparenta ser. La conducta de todo alumno se ajusta a su autoimagen,
que ha ido elaborando; antes de juzgar, procuremos conocer los mecanismos de
crecimiento prosocial.
10. La seguridad en sí mismo se irá afianzando a medida
que el alumno tenga algo que ofrecer a los demás (ayuda, amistad,
conocimientos, etc ... ).
11. El alumno que se considera inepto, espera fracasar y
actúa en consecuencia. La seguridad personal, en cambio, le da el valor y
la energía necesaria para salir al paso de cualquier tarea, le permite
esperar y vencer, y por tanto actuar en consecuencia.
12. La creencia en sí mismo, es decir, tener ya desde
pequeños una autoimagen positiva, asegura al alumno buenas relaciones con
los demás al liberarlo de envidias, celos, suspicacias, temores,
resentimientos, y le ayuda a ser feliz, con lo que favorece el trabajo y la
disciplina.
13. El orden, la organización, la planificación y el
carácter del profesor (obrar con justicia, tolerancia, firmeza, etc ... )
ayudarán a una dinámica activa y serena del aula.
14. Planificar unas estrategias consensuadas entre
profesores y tutores, de manera que sean valoradas por todos y que faciliten
la disciplina y el orden en lugar de cargar a los alumnos con más normas y
responsabilidades.
15. Hallar una cooperación efectiva entre los padres y
los alumnos, para facilitar su bienestar y no provocar enfrentamientos
padres - hijos.
16. La empatía, el comprender los puntos de vista del
alumno, sin juicios: acuerdo, ni desacuerdo.
17. Estar atentos al lenguaje corporal, ya que es más
preciso que el hablado.
18. Evitar destruir la autoimagen del alumno con
expresiones o valoraciones como:
«No seas estúpido, o tonto ... ». «Eres
insoportables, «Eres un vago» ... Son juicios que no incluyen ningún
consejo constructivo, son afirmaciones de valor totalmente negativas. No nos
preocupamos de las causas ni le cuestionamos los efectos, simplemente
juzgamos negativamente.
«¡Nunca llegarás a nada!», «¿Es que no puedes hacer
nada bien ... ?» Si esto se repite una y otra vez estamos practicando una
de las técnicas básicas de lavado de cerebro, para que adquiera la
autoimagen del fracaso, y busque llamar la atención con conductas
disruptivas.
«¿Por qué no haces como fulano?», «Por qué no te
esfuerzas más?», si tales comentarios se dan a menudo en el profesor
perfeccionista, pueden conducir al niño a un estado de ansiedad que mina su
autoimagen al obligarle a dudar de su competencia y a perder su autoestima.
El rendimiento irá decayendo y estará más dispuesto a la indisciplina
como medio de «supervivencia» psicológica.
ORGANIZACION FISICO-AMBIENTAL E INTERACCION CREATIVA
Actualmente consideramos espacio escolar tanto los
edificios y sus dependencias como los espacios anejos (zonas de recreo, de
deporte, huerto escolar ... ) y todas aquellas zonas, edificadas o no, donde
se organizan y desarrollan expresa y sistemáticamente procesos educativos y
actividades alrededor de los servicios complementarios (comedor, biblioteca,
administración ... ).
Una buena organización físico - ambiental de entrada ya
evita la indisciplina en el grupo.
Los profesores como usuarios de estos espacios los
adaptan según las necesidades del grupo. Unas condiciones que son
indispensables para un bienestar en el aula son:
- temperatura adecuada;
- higiene;
- ventilación;
- acústica buena;
- iluminación;
- ambientación satisfactoria
Los alumnos deben participar en la adecuación de su
ambiente y espacio, reorganizando el mobiliario, cambios en el uso de los
espacios, preparar rincones de trabajo ...
Podemos valorar entre todos los alumnos y profesores la
utilización de los espacios externos próximos a las aulas para
exposiciones, representaciones teatrales, danza y música. Alrededor de¡
edificio y al aire libre se puede preparar una pequeña parcela de terreno
con la finalidad de realizar trabajos de huerto, granja y meteorología.
Todo ello fomenta y potencia la relación de los niños en pequeños grupos.
Una buena experiencia en esta etapa podría ser el rincón de meteorología,
aquí pueden hacer experimentos relacionados con la presión atmosférica,
velocidad, dirección, sentido del viento. Construir aparatos; anemómetro,
higrómetro... Hacer prácticas de temperatura, lluvia... representar el
tiempo en un panel de corcho... Otro muy divertido para ellos es la emisora
que sirve para reforzar la expresión oral y desinhibir a algún alumno.
Dentro de la programación diaria, entre el tiempo que han tomado en la
estación meteorológica ... las noticias más importantes del día.
También se puede colocar un panel para noticias, un buzón para
sugerencias, otro para depositar papeletas de concursos.
La ludoteca que se hace servir horas de comedor y
siguiendo turnos rotatorios, también la pueden ambientar ellos por ejemplo:
- colocando corcho en el suelo;
- pintando mesas y sillas;
- poniendo cortinas en las ventanas;
- colocando un armario para guardar juegos ...;
- logrando un espacio acogedor donde los niños puedan
pasar un rato tranquilo.
4. Los nuevos espacios que se han ido creando permiten
incorporar nuevas experiencias enriquecedoras para los alumnos. La
distribución del espacio facilita el trabajo en pequeños grupos que
favorece en gran manera la relación, la cooperación entre los alumnos y
también con el maestro. La correcta utilización de estos espacios
consolida los hábitos personales y sociales a nivel individual y
colectivo:
- saber compartir las cosas, organizarse el tiempo
libre y trabajar en equipo son hábitos que les van a permitir insertarse
en la sociedad del mañana;
- es positiva la experiencia de aquellos centros
escolares que han conseguido mantener a sus alumnos períodos de un
mínimo de dos cursos en la misma clase, puesto que han acabado
estimándole como suya, respetándola, porque tenían «tiempo» para irla
modificando, adaptando y arreglando según sus gustos y criterios. Cambiar
cada curso de clase es más propicio a no respetar paredes, ni mesas
porque se tiene la impresión de que es material transitorio y casi
desechable.
Ni qué decir tiene que el respeto del entorno crea
buena convivencia y ésta es fruto de la disciplina.
Si importante es el aspecto físico - ambiental de la
clase, no lo es menos el ambiente psíquico, el de una buena interacción
entre todos y cada uno de los componentes del grupo-clase, incluido el
profesor. Es vital que nos preocupemos de las relaciones, de sus flujos y
reflujos. Los aspectos relacionases son de capital importancia en este
estadio, y favorecen la disciplina y la actividad escolar.
La relación profesor-alumno es un elemento dinamizante
básico. Es necesario establecer un vínculo consistente en el que
predominen sentimientos de admiración, simpatía y afecto por parte de¡
alumno y de respeto, atención, consideración, y comprensión empática
por par- te de¡ profesor.
Hay que lograr el diseño de un espacio de
identificaciones mutuas a partir del cual sea posible la comunicación y
el entendimiento. Conseguir esto no significa caer en una actitud de
halago seductor o un dejar hacer ¡limitado al alumno. Esto sería una
falta de honradez por parte del educador y daría lugar a una afirmación
reforzadora de los mecanismos de omnipotencia del alumno, es decir,
reforzadora de las partes más infantiles. Se trata por lo tanto de una
actitud orientada y dirigida tenazmente a resaltar los aspectos más
valiosos y positivos del sujeto, pero a partir de acciones y actitudes
reales y concretas y, a ser posible, claramente observables.
La actitud de dejar hacer sin más para no contrariar
al niño y evitar enfrentamientos, (actitud con frecuencia racionalizada
con la etiqueta de permisivo o pseudodemocrática) se convierte en la
práctica en la abdicación educativa y en fuente de indisciplina.
Las demandas del alumno y del profesor son dispares.
1. El alumno desea:
no encontrar restricciones ni limitaciones a su
actividad, fantasía, etc;
comprender el sentido de la escolaridad, más allá
de las palabras
vacías o de las frases hechas con que se le amenaza;
- comprobar la tolerancia del profesor y el alcance y
efecto que
puedan tener sus provocaciones sobre él;
- deseo de libertad, de autonomía apoyándose en su
entorno familiar
o en su pandilla;
- sentirse seguro y con frecuencia lo intenta
refugiándose en la pasividad y la torpeza, para ponerse a salvo de las
intromisiones del profesor en su esfera personal, malogrando cualquier
intento de acercamiento o afecto, con la consiguiente desmoralización o
irritación del adulto.
2. El profesor desea:
- una tarea eficaz;
- ver los logros de sus alumnos;
- sentirse un buen profesional;
- dar lo mejor de sí mismo y recibir afecto, respeto y
reconocimiento a cambio;
- evitar que le agobien los alumnos y el trabajo;
- evitar que le irriten las provocaciones o la desgana
o el olvido.
Para conseguir una buena relación es necesario que el
profesor logre:
- aceptar al alumno tal y como es; no una aceptación
pasiva, resignada o impotente, sino un respeto a su propia identidad,
compensando sus frustraciones y deficiencias;
controlar su estado de ánimo, evitar el manifestar
sentimientos de ira o de impotencia;
- ser consciente de los sentimientos que pueden invadir
a los alumnos (desilusión, desengaño, cansancio, angustia, etc.);
- aceptar la realidad propia y la del alumno que es el
primer elemento de tolerancia que permitirá sentar las bases para
transformarla;
- mentalizarse de que no ha de instruir a toda costa ni
el alumno ha de aprender a cualquier precio, (ni él es omnipotente, ni el
alumno, un inútil);
- aprender a verbalizar en las puestas en común tanto
por parte del profesor como de los alumnos: la incomodidad, el desencanto,
el cansancio, los deseos de pasividad o de inquietud, las innovaciones,
los errores, los deseos. Todo ello son experiencias humanas que forman
parte de la vida y convertirlas en algo comunicable y presente en la
relación, es la mejor manera de enfrentarías y darles un sentido y
significación de progreso;
- usar correctamente el reproche y la censura puesto
que solamente tienen sentido cuando se ha establecido un vínculo y en la
medida en que pueda ser tolerado el sentimiento de culpa consiguiente, sin
desorganizar aún más la conducta del alumno; es decir, el reproche o
censura es aceptado si hay una corriente de afecto entre profesor y
alumno, y es vivido como un ataque o humillación si todavía no se ha
establecido esta corriente;
- reconocer sus propios errores y buscar animoso las
soluciones pertinentes;
- descubrir y resaltar en todos y cada uno de sus
alumnos cualquier actitud, actividad o trabajo por poco positivo que sea;
- crear espacios abiertos de interrelación con todos
sus alumnos, sin marginar a nadie;
- hallar la manera de crear un ambiente de franqueza,
colaboración y amistad entre todos los subgrupos;
- dar a su clase un clima de libertad dentro de un
orden, de entusiasmo activo dentro de una tranquilidad y de sinceridad
dentro de un respeto a todos y cada uno de los alumnos.
Situados en un ambiente físico agradable, variado y
prolongado e inmersos en una atmósfera de libertad, de alegría y
respeto; conseguimos unas magníficas relaciones entre los individuos del
grupo y de éste mismo con el tutor; será, pues, relativamente sencillo
alcanzar una flexibilidad en las actividades y en la dinámica del grupo,
muy envidiable desde todos los puntos de vista.
ALCANZAR UNA DINAMICA FLEXIBLE EN EL AULA
La forma de agrupar el alumnado es por sí sola motivo
de re- flexión. La elección de agrupar a los alumnos de una forma u otra
depende de cada situación específica.
Tenemos que buscar la forma más eficaz para conseguir
la mejor educación para el mayor número posible de alumnos.
Los currícula establecidos por niveles y con
requisitos mínimos constituyen el fundamento de la organización
graduada. Esta organización nacida de dividir el currículum en
compartimentos adecuados a la edad, ha sido muy utilizada, porque a parte
de las ventajas administrativas tiene otras como:
- ofrecer un medio para clasificar a los alumnos
durante toda la escolaridad;
- simplificar los registros escolares;
facilitar el control del profesor.
Además apoya unas razones pedagógicas determinadas:
- el progreso en las diversas materias es muy uniforme;
- da soporte a la formación de grupos ya que facilita
el contacto entre personas que tienen intereses sociales parecidos;
- la instrucción resulta más fácil;
- facilita el trabajo continuo de los profesores.
Esta organización graduada favorece la enseñanza
uniforme y consagra la existencia de alumnos repetidores al establecer
niveles mínimos. La acomodación de¡ alumno al currículum que exige
supone una adecuación de la persona a los medios y no a la inversa como
requiere un proceso educativo auténtico. Por eso no es de extrañar que
haya surgido y se haya desarrollado la enseñanza no graduada.
Una organización escolar sin grados quiere garantizar
la progresión constante de todos los alumnos y a la vez reconocer las
peculiaridades. El conocimiento de las diferencias individuales es
imprescindible para aplicar esta modalidad de organización. La enseñanza
no graduada al permitir al alumno el aprendizaje con un ritmo propio,
elimina esas barreras artificiales que son los grados.
Podemos hablar también del Plan Dual. Supone la
atención a los alumnos - bajo el sistema graduado - durante parte de la
jornada escolar. Los estudios de Lengua y Ciencias Sociales son
completados con las llamadas «opciones culturales» (ciencias,
matemáticas y arte) trabajadas de forma no graduada el resto de la
jornada.
La agrupación multigraduada, combina en una misma aula
2 ó 3 grados tradicionales, cosa que exige eliminar la enseñanza en masa
e incorporar sistemas de agrupación flexible en el aula.
La clase por ciclos, tal como se propone actualmente en
la Primaria, participa de la enseñanza graduada porque mantiene una
compartimentación del currículum (1º, 2º, 3er. ciclo ... ) pero
presenta grados amplios para poder respetar los avances de los alumnos.
La intención sería tomar las ventajas de los dos
sistemas (un respeto mayor al ritmo del alumno, y así se evitarán
conductas disruptivas, y simplicidad administrativa entre otros), pero hay
sin embargo algunos inconvenientes que no se solucionan (la repetición no
es eliminada, la organización del ciclo tiende a ser graduada ... ).
A parte de estas modalidades, hay otras propuestas
singulares: la enseñanza en equipo (team teaching) y sistemas
individualizados (Plan Dalton, Winnetka...) o socializados.
Una preocupación presente a la mayoría de propuestas
de organización de los alumnos es conseguir agrupamientos flexibles.
Agrupamiento flexible de los alumnos
No se trata de una flexibilización total de los
aprendizajes, propia de sistemas individualizados, ni tampoco de un
agrupamiento simple característico de los sistemas graduados. Se trata de
considerar grupos bajo una modalidad de constitución flexible.
El agrupamiento flexible surge como una fórmula mixta;
mantiene por un lado agrupamientos de alumnos justificables por razones
económicas y por las consideraciones que podrían sacarse sobre la
sociabilidad de la persona), por otro, incorpora el criterio de flexibilidad
que - para lo que tiene de respeto al ritmo de aprendizaje del alumno - nos
acerca a la enseñanza no graduada.
Se tienen que hacer grupos, pero ¿con qué criterios? No
parece lógico hacer servir uno solo (rendimiento, cociente intelectual),
porque ya se ha demostrado la inviabilidad práctica de la homogeneización
de los alumnos. Además, este sistema de agrupamiento no es globalmente tan
eficaz, como parecía respecto al rendimiento académico. Sería bueno
combinar criterios diversos a considerar como criterios generales los
siguientes:
La división en grupos ha de tener en cuenta las
diferencias individuales.
La magnitud del grupo ha de ser razonable, flexible y
adecuada a la
actividad.
3. Los componentes de los grupos de trabajo han de tener
características parecidas.
4. Las estructuras han de favorecer la relación de los
alumnos entre sí y de los alumnos y el profesor.
5. La utilización de diferentes grupos ha de permitir el
uso de estrategias metodológicas variadas.
6. La organización ha de garantizar los niveles mínimos
de aprendizaje.
La formación de los grupos de trabajo ha de tener en
cuenta la libertad de elección del alumno.
La flexibilización exige que la formación de grupos no
sea permanente y que combine criterios de flexibilidad y de permanencia.
Así, muchas de las experiencias actuales permiten que un alumno pueda estar
en un grupo de aprendizaje, formado con un criterio exclusiva- mente
instructivo y después pasar a un grupo de carácter permanente. En el
primero potencia sus posibilidades instructivas, en el segundo la capacidad
de comunicación y, en definitiva, la sociabilidad.
En este caso se combina el agrupamiento flexible y el
grupo fijo, que permite al alumno tener una referencia constante. El se
mantiene normalmente en su grupo natural, y se aparta en el tiempo y en el
espacio de una manera provisional para formar subgrupos que respeten su
nivel de conocimiento o de capacidad de expresión.
Los agrupamientos flexibles pueden adoptar otras formas a
parte de la citada, por ejemplo: la enseñanza en equipo, que modifica los
grupos de aprendizaje según la naturaleza de la actividad, o bien la
utilización de «talleres», que en el aspecto organizativo incide en la
libertad de elección por parte del alumno.
Las variables de flexibilización pueden ser diversas y
esquemática- mente han de tomarse en consideración:
a) Grupo de incidencia: aula, nivel, ciclo ...
b) Materia: instrumental, formativa, cultural.
c) Participación del alumno: dirigida, de libre
elección.
En todo caso, lo habitual es formar grupos flexibles para
poder atender a las necesidades instructivas de carácter instrumental, por
respetar unas ciertas habilidades manifiestas o por necesidades expresivas
(plástica, mímica ... ).
Según qué fórmula se adopte, será distinto el
conjunto de recursos y condicionantes que las instituciones habrán de tomar
en consideración.
Es indudable que muchas de las posibles realizaciones
exigen más recursos humanos y más coordinación entre sí, un estudio más
profundo de las necesidades materiales (espacio, mobiliario y material
didáctico) y al mismo tiempo más complejidad de los ambientes
organizativos y funcionales (programación, horario, presupuestos ... ) y
también más necesidades organizativas.
Las estrategias adoptadas dependerán de los casos. He
aquí algunas:
1. El agrupamiento flexible puede ser horizontal (agrupa
clases paralelas) o vertical (que agrupa diferentes niveles
preestablecidos).
2. La dimensión de los grupos ha de ser variable y es
preciso favorecer con menos número el nivel más deficitario.
3. Todo sistema de agrupamiento flexible ha de ir
acompañado de un sistema tutorial.
4. Toda innovación ha de ir acompañada de un esquema
previo que se va realizando progresivamente.
5. Los profesores con horario libre de docencia pueden
actuar de profesores de apoyo.
6. Los padres y alumnos podrían hacerse cargo de tareas
de soporte bajo la supervisión de los profesores.
7. Se pueden formar grupos de trabajo de acuerdo con
planes específicos, en los cuales los alumnos se autogobiernan.
8. El trabajo con fichas y contratos ayuda a la
organización del aprendizaje.
Vamos a poner ahora el ejemplo de una experiencia:
OBETIVO:
El objetivo específico del agrupamiento de alumnos es
que cada uno pueda trabajar algunas áreas agrupadas según un criterio
distinto a cada una.
MEDIOS:
Esta experiencia no exige medios extraordinarios. Se
trata de organizar aquellos de que dispone la escuela (áreas, personas,
tiempo, espacio, instrumentos y funcionamiento) en función del objetivo
propuesto.
AREAS:
Agrupamos las diversas áreas del currículum escolar en
2 grupos: áreas graduadas y áreas no graduadas.
Las áreas no graduadas serían: Lengua y Matemáticas.
PERSONAS:
Agrupamiento de alumnos:
a) Areas graduadas: En estas áreas los alumnos trabajan
agrupados según los criterios tutoriales, grupos estables durante todo el
curso escolar, es el grupo-clase.
b) Areas no graduadas: Son trabajadas con los alumnos de
cada ciclo agrupados en grupos flexibles. A cada una de esas asignaturas, el
alumno se agrupa con compañeros de su mismo grupo o de otro diferente,
incluso de diferente curso dentro del mismo cielo. Así en un grupo podemos
encontrar alumnos de 4º, 5º y 6º.
Dentro de cada área se forma 5 o 6 grupos que son
conocidos como grupos 1, 2, 3... de este área.
Estos grupos están abiertos constantemente a cambios y
reagrupamientos de acuerdo con el ritmo y la profundidad con que cada alumno
va desarrollando el aprendizaje en una determinada área durante el curso
escolar.
a) Areas graduadas: Los profesores enseñan estas áreas
según sus especialidades, circunstancias personales o necesidades de
organización pedagógica y trabajan el máximo de tiempo posible con los
alumnos de los cuales son tutores.
b) Areas no graduadas: Se reúnen los tutores con los
coordinadores, de cielo que en el caso de la experiencia pertenecían al
departamento de Lengua o Matemáticas, y preparan los temas.
Instrumentos:
A cada área trabajada en grupo flexible hay una hoja
archivo para cada alumno. El profesor correspondiente a cada grupo va
anotando todas las observaciones relacionadas con el proceso de aprendizaje
y con el desarrollo de la personalidad.
Cada alumno tiene una agenda personal donde apunta la
programación de su trabajo y sobre todo aquello que rea- liza en el tiempo
destinado a trabajo personal de departamento.
Funcionamiento:
Asignación y cambios de alumnos: Durante el curso,
los profesores van acordando los cambios de grupos para los alumnos
según como vaya el aprendizaje y según las características de los
contenidos que van trabajando. Un gran número de alumnos permanece todo
el curso en el mismo grupo flexible de un área determinada.
Asignación y cambios de profesores: Los profesores
tutores trabajan con grupos flexibles donde coincidan predominantemente
los alumnos de su tutoría. Los profesores no tutores se van situando a
la altura de los niveles que interesa en cada momento.
Evaluación: Vemos que estas agrupaciones satisfacen
a la mayoría de los alumnos, profesores, padres y profesionales que
conocen la experiencia de cerca.
Los alumnos con dificultades se sienten más ayudados y
motivados. Los alumnos, más avanzados, encuentran una motivación más
grande y la posibilidad de profundizar en los contenidos.
Los profesores valoran el hecho de que los alumnos
avanzan sin saltos y lagunas. Un profesor empieza donde termina el otro
porque quien marca la salida y la llegada es el niño y no el profesor, o el
cartel de la puerta del aula. El trabajo en equipo no es tan sólo un
requisito, sino que sobre todo es una consecuencia obligada de
funcionamiento del sistema.
El conocimiento del alumno se enriquece con las distintas
perspectivas de diferentes profesores y con la posibilidad de que un mismo
profesor se encuentre con un determinado alumno en diversos momentos de la
Primaria.
Todos los alumnos se sienten cómodos, participativos y
creativos en una metodología que potencia el razonamiento antes que la
mecánica, la creatividad antes que la repetición y la investigación antes
que la memorización.
Perspectivas:
Se debe tener en cuenta al hacer los grupos flexibles:
enlazar las programaciones de los diferentes niveles
para garantizar una sucesión continua;
determinar el límite entre aquello que generalmente
es considerado un objetivo indispensable, un objetivo medio y uno alto;
interrelacionar más las diversas subáreas dentro de
cada área;
incluir el área de Expresión Plástica y
Pretecnológica entre las áreas no graduadas;
es conveniente empezar por «subáreas» con procesos
de aprendizaje muy definidos y secuenciados: lectura, cálculo, idioma
extranjero;
el espíritu de equipo era un requisito, pero los
cambios de plantilla constante pueden ser un inconveniente, si no hay
una autoridad colectiva o personal que aglutine, oriente y, si es
preciso, imponga el interés general sobre comportamientos y
conveniencias particulares.
ACTITUDES DEL PROFESOR ANTE LA INDISCIPLINA
Perplejos quedamos muchos educadores cuando apoyados en
la teórica madurez infantil, creemos que en esta etapa ya no habrá
conflictos, porque los alumnos han superado la edad de la socialización,
tienen un dominio del cuerpo y su evolución afectiva es grupo-céntrica,
son cooperativos, autónomos, gozan ya de pensamiento lógico, y tienen
cierta personalidad.
Todo esto es cierto, pero este edén de paz, calma y
equilibrio dura mucho menos de lo deseado porque los medios de difusión y
propaganda, empujan, presionan, invaden y subyugan de tal manera a los
niños y niñas que, psicológicamente, queman etapas y nos las vemos con
unos preadolescentes, con todos los desfases que conlleva no vivir
regularmente un proceso evolutivo gradual.
Podemos añadir que la ruptura de la unidad familiar
vivida a veces en su propia carne o a través de las confidencias o
experiencias de sus amigos y compañeros no favorece en nada el sosiego y la
tranquilidad precisas. La fruta cae verde del árbol sin que el sol de la
madurez infantil haya podido sazonarla por completo.
Difícil tarea tenemos cuando, por otra parte el profesor
ya no es su héroe o heroína. Se halla frente a una persona cuyo sentido
crítico se agudiza, ofrece asomos de rebeldía y le agrada discutir, y cuyo
vocabulario de moda le vapulea con frecuencia.
Las actitudes del profesor variarán según la edad,
vocación y grado de equilibrio psicológico para superar la angustia, el
estrés y los problemas personales. Actualmente, se le exige un equilibrio
permanente, una tarea poco recompensada y socialmente infravalorada.
Por otra parte, como profesores, tenemos que educar
individualmente dentro de un grupo heterogéneo. No podemos adoptar una
actitud única y permanente para todo el grupo-clase. Debemos tener en
cuenta el temperamento, el carácter y la situación socio-familiar de cada
uno de los alumnos. Nuestra actitud no puede ser la misma ante un niño
apasionado, un colérico, un flemático, un apático, un sentimental o un
nervioso. Si recordamos que estos caracteres no se dan puros y que debemos
tamizarlos por el ambiente familiar y el entorno social, nos daremos
perfecta cuenta de la dificultad que se nos presenta y de la presión
psicológica a la que nos veremos sometidos.
Ante todo, la postura del profesor debe ser de calma y de
firmeza bien conjugados: de revisión y seguridad continuas; de comentarios
e intercambios con los compañeros de profesión.
Una actitud conjunta de todo el claustro de profesores y
especialmente de los del mismo ciclo paliará en gran medida las
indisciplinas. Buscar una organización interna del grupo-clase que sea el
resultado de un diseño colectivo, recogiendo y valorando las aportaciones
de los alumnos que decidirán por mayoría siempre que sea posible y
factible, evitando las imposiciones de cualquier grupo privilegiado o más
agresivo.
Hay que valorar conjuntamente y periódicamente los
resultados del diseño disciplinario y se arbitrarán las modificaciones
precisas para acercarse a los medios más idóneos que faciliten la tarea
educativa en una buena armonía.
Los profesores debemos tener una actitud abierta,
reflexiva, cooperante: elegir normas viables más que planificar sanciones o
castigos. Saber conjugar las escaramuzas de libertad con unas guías que les
controlen imperceptiblemente, nos reducirá las conductas disruptivas.
Porque cuando adoptamos una postura moralizante,
reincidente, machacona, aburrida, sin originalidad, incrementamos las
resistencias, puesto que el alumno las va a incluir dentro de un registro
persecutorio que al mínimo estímulo se manifestará con indisciplina.
Ante cualquier conducta disruptiva, como norma general,
aunque somos conscientes de que no se puede concretar demasiado, diremos que
es importante:
- mostrarse sereno, calmado, tranquilo y a la vez
enérgico;
- no obrar impulsivamente, seguir los cauces que tenga
establecidos el centro a nivel disciplinario: agendas de control de
conducta, entrevistas frecuentes con los padres, etc.;
- tener un autodominio suficiente para valorar
correctamente la conducta; a veces sobrevaloramos acciones que no enmarcamos
en su contexto y nos irritamos en demasía;
- las amenazas continuas, divierten a esta edad y ponen a
prueba nuestra capacidad de coherencia;
- una actitud impaciente, nerviosa, descontrolada,
agresiva, es altamente negativa;
- adoptar una actitud malhumorada, sarcástica y
vengativa, nos daña más a nosotros que al alumno;
- mostrar una actitud excesivamente benévola en todas
las conductas disruptivas, mata la disciplina;
- es mejor mantener una actitud persuasiva hacia el
alumno problemático, antes que una actitud coercitiva basada en amenazas y
castigos; una persuasión cercana a la paciencia razonada, a una indulgencia
serena y pactada con el mismo alumno a través del grupo;
- una actitud equilibrada que se preocupa tanto o más
por los procesos de cada alumno que por los contenidos que asimila;
- una actitud reflexiva. Ante cualquier conducta
indisciplinada debemos pensar cómo y por qué se ha producido; hemos de
preocuparnos e indagar en el camino recorrido hasta esta situación; tener
en cuenta las circunstancias familiares, sociales y escolares de este
alumno, así como su relación con el grupo-clase;
- una actitud innovadora, que recrea, inventa, estimula y
huye de la monotonía; muchas conductas disruptivas tienen su inicio en el
aburrimiento de los alumnos;
- una actitud dinámica que permite controlar diversas
actividades a un tiempo, conseguirá, antes que amenazar o castigar, ofrecer
al alumno otra actividad como alternativa. Si el profesor sólo puede
controlar el grupo-clase es muy fácil que surjan conductas disruptivas a
menos que todos los alumnos estén motivados, cosa que no siempre se
consigue.
Creemos que si logramos motivar a todos los alumnos y
mantenernos en estas actitudes evitaremos conductas disruptivas tales como:
hacer ruidos, distraer a los otros compañeros, verborreas, dibujitos,
muecas, etc... El mejor remedio es la prevención y esto exige, además de
una buena programación de actividades, una excelente preparación de las
lecciones y unos refuerzos positivos que podrían ser: actividades
agradables, discusiones sobre temas interesantes, preparar actividades
extraescolares que ellos mismos puedan proponer e intervenir en su
planificación. Elegir actividades libres, etc...
No debemos olvidar dos recompensas o refuerzos muy
positivos y de fácil aplicación: la atención que mostremos hacia el
alumno particularmente y el animar o alabar cualquier esfuerzo o progreso.
Es bueno que los alumnos participen en la elaboración
de¡ código y asimismo en las sanciones correspondientes. Al elaborarlas el
grupo-clase, el tutor debe procurar que haya las necesarias, las
imprescindibles, que sean claras y concretas y especialmente que el declara-
do culpable o merecedor de la sanción tenga varias alternativas para
subsanar la distorsión que ha causado a los demás con su conducta. Por eso
si la conducta disruptiva del alumno estaba tipificada en el código de
clase, deberá cumplir la sanción, y si no, habrá que juzgar entre todos.
Los ejercicios de dinámica de grupos o juegos que
proponemos tienen como objetivo la prevención o disminución de conductas
indisciplinadas por que tienen esta finalidad, la cohesión del grupo clase.
EJERCICIOS PRÁCTICOS
Una propuesta práctica para el alumno y el tutor sería
la ficha de autocontrol. Normalmente esta ficha se la ofrece el tutor al
alumno a fin de que autoevalúe su comportamiento y así poder:
- ayudarle a superar una determinada dificultad;
- servirse de la ficha para establecer un diálogo con el
alumno;
- orientar al educando en su autoconocimiento y hacerle
descubrir todas sus posibilidades;
- hallar en la ficha el camino para responsabilizar al
alumno;
- tener una visión de la disciplina desde la perspectiva
de los propios alumnos.
Creemos que en esta etapa cada alumno es ya capaz de
autoevaluarse y que el hecho de poder ejercer ese derecho le predispone a la
reflexión y en consecuencia a la autocorrección.
A todos nos gusta mejorar, palpar que avanzamos, que
tenemos capacidad para superarnos.
El objetivo de esta ficha es que cada uno, ya sea
semanal, mensual o trimestralmente, haga una reflexión de cómo ha actuado
en este período de tiempo largo o corto y lo pueda comparar con el anterior
para gozar de la satisfacción de haber mejorado y superado un obstáculo o
para poder hablar con el tutor y pedirle ayuda a fin de poner remedio a las
dificultades que encuentra antes de que llegue el final de curso.
El primer apartado se refiere a las normas y cada centro
tendrá o primará unas u otras, lo importante es que a esa edad, son los
alumnos quienes tienen que votarlas y a ellos les toca cumplirlas, si de
verdad las han aceptado.
Los tres apartados siguientes, no son arbitrarios, están
relacionados con la disciplina o las normas, puesto que un alumno con un
buen nivel de autoestima, mantiene una buena convivencia con sus compañeros
y un trato correcto con los profesores.
Lógicamente con alumnos así, no aparecerán conductas
disruptivas, ni situaciones de indisciplina individuales o colectivas.
Ejemplo:
Ramón tiene 12 años es responsable, le gusta trabajar,
se enfada por nada, cree que los profesores no lo valoran suficientemente y
tiene pocos amigos.
A esta reflexión llegará el tutor al mirar la ficha de
autocontrol de Ramón porque éste habrá puesto una cruz en los números 6
(siempre); 7 (siempre); 12 (siempre); 17 (No); 22 (No).
FICHA DE AUTOCONTROL
Alumno: _____________________________________________
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Soy... |
No |
A veces |
Bastante |
Siempre |
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1. Llego puntual |
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2. Presento los trabajos (deberes de casa) |
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3. Estudio |
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4. Cumplo las normas de clase |
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5. Cumplo las normas del colegio |
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6. Soy responsable |
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7. Me gusta trabajar |
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8. Acepto las críticas. |
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9. Me desanimo fácilmente |
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10. Pienso que hago bien las cosas |
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11. Creo que soy el mejor en algo |
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12. Me enfado por nada |
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13. Soy constante |
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14. Me acepto como soy |
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15. Me siento feliz |
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16. Mis profesores me comprenden |
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17. Me valoran como persona |
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18. Confían en mí |
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19. Se interesan por mis evaluaciones |
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20. Acepto su carácter |
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21. Confío en mi tutor |
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22. Tengo muchos amigos |
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23. Me gusta ser líder |
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24. Cuentan conmigo |
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25. Nos enfadamos |
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26. Me gusta trabajar en equipo |
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27. Confío en mis compañeros. |
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Recursos a los juegos
Educadores, psicólogos y estudiosos de la conducta infantil
coinciden en la opinión de que los juegos son una auténtica escuela de
conducta y de convivencia. Ya desde pequeño, el niño, a través del juego con
sus hermanos, vecinos y compañeros, descubre a «los otros» a la vez que se
descubre a sí mismo.
El juego es una actividad inherente a la persona humana y a
lo largo de toda la vida es la actividad fundamental para su desarrollo, el
juego es vida:
- la vida es movimiento; el juego inicialmente es actividad;
- la vida es creatividad; el juego es siempre creativo,
permite ser creador;
- la vida es relación; el juego acaba siendo comunitario;
- la vida es gozo; el juego ha de ser agradable para que siga
siendo juego.
El juego tiene unos valores incuestionables:
Físicos:
favorece la psicomotricidad, agilidad, etc,
Psíquicos:
permite exteriorizar la carga interna de la tensión y
agresividad;
ofrece seguridad, nadie va a exigir al niño más de lo
que puede hacer;
brinda libertad, puede prescindir del adulto puesto que
él mismo elige, organiza, crea o quita normas o las varía;
desarrolla un equilibrio psicosomático, se compara, se
conoce, experimenta sensaciones diversas al ganar, perder, el éxito o el
error, el miedo o la audacia, etc.;
aumenta el autodominio, debe tomar decisiones, asumir
responsabilidades, superar dificultades...
Sociales:
el niño adquiere hábitos de orden, disciplina, respeto
a los demás;
aprende a comunicarse, a relacionarse, a necesitar y a
pedir, a dar y a compartir;
elige un rol que podrá cambiar o dejar o variar;
colabora con el grupo;
llega a comprender el mundo real conquistando autonomía.
El propósito de esta breve introducción teórica es
resaltar el valor del juego y por qué le otorgamos un espacio dentro del
horario de clase. Lo podemos incluir en la Educación Física, en la expresión
corporal y en los espacios de tutoría sirviéndonos para potenciar las buenas
relaciones del grupo-clase; crear un ambiente de distensión en el que cada uno
conozca sus posibilidades y las de los demás, donde los alumnos se respeten y
comuniquen a través de sus juegos preferidos y los de competición,
exploración, imitación, imaginación, con- tacto o el montaje de grandes
juegos.
Los juegos que hemos seleccionado para esta etapa responden a
valores psíquicos y sociales; creemos que son los más directamente implicados
en la disciplina, puesto que tienen como objetivo conocerse más, dar salida a
la agresividad, potenciar la relajación, mejorar el concepto que uno tiene de
sí mismo y de los demás, favorecer una autoimagen positiva, etc.
JUEGO 1º
SOY ASÍ
- Aspectos pedagógicos:
Permite presentarse a los demás y darse a conocer. Favorece la expresión
corporal y la comunicación.
- Material. Una caja con un número indeterminado de
objetos (pelota, cinta, caramelo, pala, libro, boli, dado, anillo, reloj,
pintura, etc ... ). Papeles numerados.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
- Desarrollo del juego.-
Sentados en corro, alrededor de la caja. Explicamos que
mostraremos los objetos y cada uno irá pensando qué objeto u objetos elegirá
para presentarse a los compañeros.
Pasados unos minutos, se reparten unos papeles numerados
correlativamente, tantos como alumnos haya. Estos papeles servirán para saber
el orden de presentación.
Sale el alumno con el número uno, dice su nombre y ayudado
por la mímica y el objeto, dirá a los demás por qué aquel objeto u objetos
que muestra le representan, ya sea en sentido positivo por- que le encanta o ya
sea en sentido negativo.
Una vez todos han actuado, se hace un turno de rondas para
que se comuniquen oralmente las impresiones que han tenido, si han adivinado sus
gustos, si no están de acuerdo, etc...
- Orientación didáctica:
Es conveniente que sea rápido, para que no llegue a cansar.
Los objetos hay que elegirlos con un poco de mano izquierda, es decir,
conociendo un poco cómo son los alumnos, ya que lo importante es que lo
comuniquen a los demás y que éstos lo interpreten bien.
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JUEGO 2º
LISTA VOTADA
- Aspectos pedagógicos: El objetivo es favorecer una
autoimagen positiva y poder reconocer los valores que hay en los demás y en uno
mismo, no para despreciar a los otros sino para mantener buenas relaciones con
todos.
- Material: Una cartulina y papeletas de votación y
una caja como urna.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
- Desarrollo del juego:
Preparamos una cartulina dividida en dos partes: a la
izquierda escribimos la lista de cualidades y a la derecha marcamos tres
recuadros para colocar los tres nombres más votados en cada una de las
cualidades:
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VOTOS ( Los más votados) |
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Más divertidos..... |
Antonio |
Juana |
Elena |
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Más estudiosos.... |
Miguel |
Nieves |
Juan |
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Más listos............ |
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Más ágiles........... |
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Más alegres......... |
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Más tranquilos.... |
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Más inquietos.... |
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........................ |
|
|
|
Damos a cada alumno tantas papeletas como cualidades
hayamos puesto en la lista.
Iniciamos la votación nombrando la primera cualidad.
Cada uno escribe en la papeleta el nombre de¡ compañero que cree es el
merecedor de la cualidad. Se pueden autovotar. Colocan la papeleta en la
caja/urna y unos encargados contabilizan los votos y escriben el nombre de
los 3 más votados en la cartulina.
Se procede de la misma forma con las otras cualidades,
cambiando cada vez a los encargados del recuento.
Al final se dejan unos minutos para que cada uno saque
sus conclusiones o exprese su opinión.
La cartulina puede permanecer unos días en la cartelera.
Orientación didáctica:
Es conveniente que redactemos tantas cualidades como la
mitad de alumnos para que todos puedan participar en el recuento de votos.
Podríamos complementarlo con el ejercicio siguiente:
Abrir, al final, un frente coloquial. Cada uno de los
presentes podrá formular a los tres más votados la siguiente pregunta:
«¿Cómo te las arreglas para ser el más divertido?,
¿o ágil?, ¿o estudioso?». Los votados, a su vez, procurarán contestar
con sinceridad.
JUEGO 3º
EL PEDIGÜEÑO
- Aspectos pedagógicos: Pretende espolear a los
alumnos a pensar en los demás, a ser generosos y a conocerlos de tal manera
que acierten en adivinar sus gustos o deseos.
- Material.- Un folio por alumno, fotocopiado.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
Desarrollo del juego:
Les entregamos un folio dividido en tres partes con los
titulares de: A mi profesor, A mi amigo, y A mi duende. Y con
un espacio para escribir su nombre.
Les pedimos que en la cabecera del folio escriban su
nombre. Recogemos la mitad de los folios por separado de la otra mitad.
Intercambiamos las mitades volviendo a repartir los folios de manera que a
nadie le pueda tocar su propio folio.
Hecho esto, es el momento de explicarles que deben
fijarse bien en el nombre que lleva el folio y deben escribir junto a cada
apartado lo que pediría al profesor, a su amigo y a un duende para el
compañero que le ha tocado en suerte.
Una vez completado el folio por parte de todos, cada uno
lo devuelve a su dueño, que se lo lee y espera el turno de preguntas en el
diálogo para expresar su opinión, dar las gracias o manifestar su
desacuerdo.
|
ALUMNO:....................................................................................... |
|
A mi profesor:
|
|
A mi amigo/a
|
|
A mi duende
|
- Orientación didáctica:
Procuremos que se haga en silencio y que sea una sorpresa
para el receptor.
Controlar el coloquio para evitar que unos hablen mucho y
otros nada.
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JUEGO 4º
ELIJO
- Aspectos pedagógicos:
Apremia la introspección al tener que elegir; el razonamiento por tener que
dar una razón para tal elección. Induce al hábito de pensar y elegir antes
de actuar.
- Material.- Un folio y pinturas.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
Desarrollo del juego:
Repartimos un folio. Deberán trazar una cruz para que
quede dividido en cuatro partes.
Les pedimos que cierren los ojos por un momento y que se
imaginen que viven en un país donde pueden elegir sólo una vez en la vida 4
cosas.
La primera un color, la segunda un animal, la tercera una
flor y la cuarta un juego; de tal manera que siempre deberán ir vestidos con
aquel color, tener siempre en casa la misma flor, tener de compañía tan
sólo ese animal y jugar a ese único juego.
Una vez lo hayan pensado, cada uno escribirá el nombre de
su color, animal, flor o juego preferido.
Escrito ya, se reunirán y sentados en corro cada uno
mostrará y explicará a los demás el porqué de sus elecciones.
- Orientación didáctica:
No hay que olvidar la parte del juego más relajante que es
el momento de cerrar los ojos e imaginarse vestidos del color elegido,
conviviendo con el mismo animal y la misma flor y realizando la actividad
lúdica preferida. El tiempo que demos a este espacio de silencio depende de
la fantasía del grupo y de su capacidad de relajación.
Es conveniente dejar los folios expuestos en el panel de
clase para que se vayan conociendo, a nivel de preferencias.
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JUEGO 5º
EL TIO-VIVO
- Aspectos pedagógicos: Induce a seguir una norma
y un ritmo (a ser disciplinado). Beneficia la capacidad de relacionarse con
los demás a la vez que refuerza la autoimagen positiva.
- Material: Un cassette con música movida y alegre
o un pito.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
- Desarrollo del juego:
Haremos dos grupos de alumnos. Ambos formarán dos
círculos concéntricos y encarados, esto es, mirándose cada componente de
uno de los círculos con un participante del otro.
Cogidos de la mano seguirán el ritmo de la música: el
círculo exterior girará hacia la izquierda y el interior hacia la derecha.
En el mismo momento que la música deje de sonar, los dos
corros se paran y cada uno de los alumnos del círculo interior pone las manos
encima de los hombros del compañero del círculo exterior que tiene enfrente.
Ambos se piropean o se alaban. Por ejemplo:
- «Me gusta el vestido que llevas.»
- «Juegas al fútbol de maravilla.»
Unos segundos después vuelve a sonar la música y
saltándose retornan a la danza. Vuelve a parar la música y con un poco de
suerte vuelven a encontrarse frente a frente dos alumnos distintos que se
dirán recíprocamente lo que más les gusta del otro.
El juego acaba por:
- haber fijado un tiempo;
- por haberse terminado la cinta;
- o porque ya todos han participado.
- Orientación didáctica: Hay que elegir bien la
cassette y saber combinar el paso y la marcha de la música a intervalos
desiguales.
Si ello no es posible, podemos pedir a un alumno (que se
turnará con otro) que con los ojos vendados o simplemente de espaldas a los
otros jugadores, toque un pito a intervalos desiguales o dé una palmada. En
este caso podemos sustituir la música por una canción que entonen los
propios danzantes.
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JUEGO 6º
EL SALVAMENTO
- Aspectos pedagógicos: Provoca un autoexamen
fuerte al tener que elegir cosas y personas, especialmente al plantear
situaciones no corrientes. Facilita el razonamiento y la disciplina en el
actuar y elegir.
- Material: Un rotulador y un folio por alumno.
- Número de jugadores: El grupo-clase.
- Desarrollo del juego: Cada
alumno tendrá un rotulador y un folio y estarán sentados en sus lugares
habituales.
«Vamos a imaginarnos que nos regalan una casa muy bonita
en medio del bosque. La casa está completamente vacía. Solamente podemos
pedir tres cosas y llevarnos a dos personas. Vamos a pensar un tiempo y una
vez bien pensado, cada uno en silencio y con el máximo secreto escribe en el
folio qué cosas y qué personas se lleva.»
Dejamos un tiempo suficiente y controlamos que haya
silencio. Completado el folio, nos sentamos en círculo y lo mostramos donde
cada uno pueda ver qué cosas y personas se llevarían los demás.
Dejamos unos minutos y permitimos comentarios espontáneos.
Cuando se hayan acabado las preguntas, les pediremos que guarden silencio
porque ahora van a tener que superar una prueba muy, muy difícil y que
además tendrán que resolver con rapidez.
Narramos con misterio, que ahora deben imaginar que el
bosque comienza a arder y que viene un helicóptero a rescatarlo, pero tan
sólo puede llevarse una persona y una cosa.
Pedirnos que lo piensen bien y que cuando suene el pito
inmediatamente pongan un círculo alrededor de lo que salvan, en el mismo
folio que habían escrito lo que se llevarían.
Se deja muy poco tiempo o se da la señal y todos muestran
a los demás sus «salvamentos».
Se abre un diálogo en el que cada uno hará preguntas o
contestará o simplemente expresará los sentimientos que ha despertado en él
el hecho de tener que elegir.
Orientación didáctica:
No debemos de ser muy estrictos en las elecciones. Es muy
probable que ante la pobre posibilidad de llevarse tres cosas alguien tenga el
ingenio de llevarse el "Continente" o el "Hiperdino"...
vale la pena admitirlo.
Igualmente se puede admitir que al salvar 1 persona y 1
cosa, prefiera salvar las 2 personas.
El tutor podrá ver cómo un alumno es capaz de valorar
más las personas que las cosas y hará reflexionar a los otros alumnos que
siempre la persona vale más que las riquezas y la ley.
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JUEGO 7º
YO A
- Aspectos pedagógicos: Fomenta la sinceridad y
permite cubrir parte de las necesidades efectivas como base fundamental para
desarrollar un autoconcepto positivo.
- Material: Una cuartilla y rotulador por alumno.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
- Desarrollo del juego:
Repartimos las cuartillas. En la parte superior izquierda
escribirán su nombre, a continuación ocupando la parte central, dibujarán
el consabido corazón. Será, ahora, el momento de pedirles que sean sinceros
y escriban a la derecha del corazón el nombre de su mejor amigo/a.
Manteniendo el silencio y el secreto, debajo podrán
escribir:
a) «Lo que más me gusta de ti es ... »
b) «Lo que más me molesta de ti es ... »
Recogemos los papeles. El tutor nombra al chico/a elegido y
le da la cuartilla o las cuartillas.
Se juntan por grupos de amigos y ponen en común sus
razones de protesta o aceptación.
- Orientación didáctica:
Debemos evitar los comentarios antes de la puesta en común
y prevenir la posibilidad de que haya alguien que no sea elegido, preparando
una actividad distinta que desvíe la atención de este hecho. Valdrá la pena
hablar individualmente y en privado con el rechazado.
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JUEGO 8º
MIS AMIGOS
- Aspectos pedagógicos: Espolea la reflexión y
comprensión hacia los demás, induce a la sinceridad al menos con uno mismo y
a aceptar la opinión de los otros que favorece la autoestima.
- Material. Un folio fotocopiado por alumno.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
- Desarrollo del juego:
Fotocopiamos un folio que contenga:
Repartimos las fotocopias y les pedimos que sean rápidos
al cumplimentar el folio. Deberán escribir a la izquierda, en los recuadros,
el nombre de sus amigos y a la derecha lo que conoce o sabe de cada uno de
ellos.
Si un niño tiene pocos amigos puede repetir nombres. Una
vez cumplimentado el folio se recogen y los guarda el tutor, se reparte
después un folio en blanco, en el que cada uno escribirá lo que los demás
han dicho de él. Para ello el tutor irá leyendo los folios contestados y
cada interesado anotará sus cualidades.
Se puede interrumpir para hacer alguna pregunta o
comentario. Al final se abre un diálogo en el que, libremente, cada uno
exprese si está o no de acuerdo o sorprendido y da sus razones.
- Orientación didáctica:
Intentar formular las frases incompletas de manera que sean
positivas o neutras, hay que evitar las negativas. Procuremos poner
suficientes enunciados para que todos puedan quedar reflejados, al menos, en
uno de ellos.
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JUEGO 9º
EL SACO DADIVOSO
- Aspectos pedagógicos: El objetivo es atender los
deseos de los otros miembros del grupo, saber ponerse de acuerdo y ver en todo
la parte positiva.
Material: Saquitos uno por equipo. Cartulinas 5
ó 6 por equipo.
Número de jugadores: Pequeños grupos de 5 ó
6 alumnos.
- Desarrollo del juego:
Preparamos de antemano los saquitos, tantos como grupos
hagamos y metemos dentro las cartulinas con el dibujo o el nombre del regalo.
Una cartulina por componente del grupo, o sea 5 ó 6 cartulinas regalo.
La dinámica consiste en elegir cada uno su regalo, y para
ello tendrán que ponerse de acuerdo en la elección de manera que todos
tengan el que más les guste, dentro de lo posible.
Finalizado el tiempo para repartiese los regalos, se
reunirá todo el grupo-clase y libremente podrán exponer si les ha costado
mucho ponerse de acuerdo, por qué, qué regalo ha tenido más facilidades o
dificultades, etc...
- Orientación didáctica:
Los regalos de las tarjetas-cartulinas pueden ir dibujados
o recortados de revistas de propaganda: una bicicleta, una motocicleta, un
balón, un reloj ...
Estos regalos se seleccionarán según los intereses del
grupo. A cada tutor le corresponde conocer las preferencias de su grupo-clase.
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JUEGO 10º
LA PANDILLA
Aspectos pedagógicos: Permite hacer una reflexión
sobre la situación relacionar y afectiva de cada grupo o pandilla. Valorar la
cohesión y la dinámica de¡ mismo.
Material: Recortes de revistas, cartulinas, cola y
tijeras para collage.
Número de jugadores: El grupo-clase dividido en
tantos equipos como grupos «naturales» haya en la clase.
Desarrollo del juego:
Hechos los grupos repartimos una cartulina, tijeras, cola y
varias revistas para cada uno.
Cada grupo representará mediante un collage su situación:
sus actividades, sus gustos, aspiraciones, proyectos. Tendrán el tiempo
limitado.
Hechos los collages, cada grupo pondrá el suyo en el
panel. Dejaremos unos minutos para que cada grupo saque sus conclusiones de
los collages de los demás.
Concluido el tiempo, se propone valorar el collage de un
grupo. Primero opinarán los demás grupos y finalmente el grupo-autor del
collage explicará lo que quería decir de su grupo si es que los demás no lo
han adivinado ya.
Se pueden dejar los collages en el panel de la escuela o de
la clase.
Orientación didáctica:
La razón de limitar el tiempo es evitar un trabajo
demasiado lento y aburrido. Si los grupos tienen una mínima cohesión podrán
trabajar, avenirse y coordinarse con soltura. El segundo motivo de iniciar la
interpretación del collage, los otros grupos, es para aprovechar la opinión
ajena y evitar que se limiten a aceptar las explicaciones de los interesados.
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JUEGO 11º
LOS ANONIMOS
- Aspectos pedagógicos: Permite aflorar algunos
resentimientos y posibilita al grupo una reflexión sobre sus auténticas
actitudes y relaciones con los demás. Revisa su nivel de disciplina.
Material: Varias cuartillas por alumno y una
caja tipo urna.
- Número de jugadores: Todo el grupo-clase.
Desarrollo del juego:
Se les propone que con un bolígrafo azul cada uno escriban
en una o más cuartillas un anónimo o más de uno, que lo escriban con letras
de imprenta y lo doblen en dos veces antes de depositarlo en la caja. Si hay
alguien que no desee escribir nada puede no hacerlo, pero es conveniente que
doble la cuartilla y la ponga en la caja.
Primero escribirán el anónimo atacando al grupo como tal,
detectando sus defectos.
El tutor recoge los anónimos. Mientras, escribirán otro
anónimo pero esta vez piropeando al grupo y lo dejarán en la caja.
El tutor irá leyendo en voz alta cada anónimo negativo y
hará una pausa por si alguien quiere añadir, disentir o apoyarlo.
Finalizado el turno de ataques, el tutor hará lo mismo con
los anónimos piropeando al grupo y cada cual podrá manifestar su
asentimiento o no.
- Orientación didáctica:
Hay que poner un poco de atención en los anónimos que
ataquen al grupo y procurar que sean un punto de reflexión personal más que
una simple verborrea o tubo de escape.
Igualmente en el turno de piropos, evaluar la realidad y
evitar pasarse.
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JUEGO 12º
JUZGADO DE GUARDIA
- Aspectos pedagógicos:
Incide en la capacidad de juzgar, permite la solución de problemas a través
de un juicio, de un hecho hipotético y fuera del contexto escolar.
Por ejemplo: si un alumno ha copiado en un examen, el hecho
hipotético que se juzgará será el de un diseñador de moda que copia de
otro diseñador.
- Material.- Ninguno.
- Número de jugadores: El grupo-clase dividido en
juez, reo, fiscales, defensores y jurado.
Desarrollo del juego:
Se elige el «caso o tema» a someter a juicio y se vota
quiénes asumirán los papeles de reo o acusado, de juez, de fiscales, de
abogados defensores y el resto hará de jurado, que será el que dará el
veredicto final.
Se trata de imitar de manera sencilla un juicio:
El juez expone el caso que se va a juzgar y pide a los
fiscales (pueden ser 3) que preparen sus cargos y los expongan al grupo.
Luego será el turno de los defensores que expondrán sus
argumentos.
El reo tendrá derecho a defenderse.
El juez pedirá el veredicto al jurado y en razón de la
respuesta, formulará la sentencia.
Al terminar el ejercicio se pueden exponer las críticas
que se crean oportunas, de rectitud o inexactitud de los argumentos o de la
sentencia.
- Orientación didáctica:
Procurar que el juicio no sea largo. Evitar juicios de
hechos escolares, es mejor hacer una hipótesis de una situación similar.
Podría guardarse en un archivo todos los casos que se
vayan juzgando, siempre que se tomara nota escrita de cada juicio.
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JUEGO 13º
TERGIVERSAR
Aspectos pedagógicos: Desarrolla la capacidad para
escuchar. Permite descubrir la subjetividad en la captación y reproducción
de los mensajes verbales y cómo cambiamos los mensajes, aun sin querer.
Material. Ninguno.
Número de jugadores: Todo el grupo-clase y de
ellos cinco que serán los que actúen.
Desarrollo del juego:
Pedimos a cuatro voluntarios que salgan de la clase, y a
uno de los alumnos que permanecen en ella que piense una historia, o
narración real o fantástica para explicar dentro de unos minutos.
Mientras prepara la narración, comentamos a los seis
voluntarios que van a tener que explicar la historia o narración que oirán
y, por tanto, deben estar atentos.
Uno de los voluntarios entrará con el tutor y los otros
tres se esperarán en una clase contigua donde nada pueden oír.
En cuanto entremos en la clase, el encargado de contar la
historia iniciará su narración y el primer voluntario la escuchará con
atención.
Concluida la narración, un alumno sale a buscar al segundo
voluntario, que entrará y escuchará la historia de boca del primer
voluntario.
Antes de repetirla, se irá a buscar al tercer voluntario
que entrará y escuchará la historia.
Y así sucesivamente hasta que el cuarto voluntario la
explique por primera vez y el resto de la clase la oiga por última vez.
Después, ya se podrán hacer comentarios y descubrir hasta
qué punto los mensajes cambian al pasar de boca en boca.
Orientación didáctica:
Hay que explicar de antemano que para que el ejercicio
salga bien es preciso estar en silencio y no hacer ningún comentario ante los
inevitables cambios en la narración.
Es importante hacerles descubrir que es muy difícil
repetir con exactitud una narración.
También puede hacerse este ejercicio en expresión
corporal. La narración será más sencilla, como por ejemplo, dar de comer y
lavar a un elefante.
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Recurso a los cuentos
Los cuentos además de la función lúdica y de la
lógico-lingüística tienen funciones psicológicas tales como:
La prueba del yo. En el cuento, como en el juego el
niño entrena su yo. Cuanta más fantasía ponga, mayor plasmación habrá
de su subjetividad, de sus deseos y temores.
La proyección del yo. Para la psique humana es
importante soñar, cuando no puede hacerlo, pierde las ilusiones y las
esperanzas y corre el riesgo de enfermar psicológicamente. El cuento es
el canal de los sueños, la proyección de sus anhelos, anhelos de
reafirmación del yo (autonomía, exploración de la realidad, de fuerza,
de poder, de reflexión, de maduración .. ).
Integración de los mecanismos de sublimación de
transformación de lo desagradable en agradable.
Reflexión, hallando los paralelismos con lo cotidiano
y real de la vida.
Desvelar el sentido del humor y la ironía,
adquisiciones indispensables para ayudarle a dominar sus problemas y
tensiones y a tener confianza en la vida.
Por último, es importante la función axiológica de los
cuentos. Porque éstos, como la realidad humana no son neutros, contienen unos
puntos de referencia, criterios y valores y vehiculan una ideología. Si el
relato no es alienante, supone una búsqueda de nuevas realidades y así le
ayuda a desarrollar un espíritu crítico y la capacidad de reflexión, ya sea
explícita o implícitamente, porque si se buscan realidades diferentes es
porque las que se tienen no nos satisfacen de¡ todo.
Apuntamos, por tanto, el valor pedagógico de las
narraciones, ya sean fantásticas o reales, para utilizarlas como ejercicio de
reflexión y transmisores de unos valores permanentes que faciliten la
disciplina escolar.
Se podría argumentar que en esas edades no están para
cuentos. No es cierto, es un buen momento, baste sólo con repasar las
funciones del cuento y buscar los temas y argumentos que en estas edades les
interesan. Les satisfacen narraciones que sean más reales que fantásticas y
llenas de acción no solamente en el argumento, sino que les permita realizar
trabajos y actividades en torno al mismo.
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CUENTO 1º
EL SOL Y EL VIENTO
- Aspectos pedagógicos: Proporcionar un elemento
de reflexión. Con- seguir que descubran que la agresividad, la violencia y la
imposición no son útiles, ni facilitan la convivencia. Plantearse actitudes
dialogantes ante cualquier discrepancia.
Desarrollo del cuento:
«En el tiempo en que los elementos de la naturaleza
hablaban, ocurrió que el sol y el viento comenzaron a discutir sobre cuál de
los dos era el más fuerte.
La discusión fue larga y dura, puesto que uno y otro
estaban convencidos de su propia fuerza.
En éstas estaban y no se vislumbraba solución, cuando
vieron a un hombre que pasaba por allí, acordaron que probarían con él sus
fuerzas.
-"Ahora vas a ver --dijo el viento- cómo le lanzo con
toda mi fuerza sobre él y le quito el abrigo."
Dicho esto, el viento comenzó a soplar y a soplar con
todas sus fuerzas. Pero el hombre más se abrigaba cuanto más fuerte soplaba
el viento y lo maldecía sin dejar de caminar.
Entonces el viento colérico, descargó lluvia sobre el
hombre, y nada; luego descargó una fuerte nevada, pero el hombre cada vez se
acurrucaba y se abrigaba más y más, hasta que el viento se dio cuenta de que
no podía quitarle el abrigo de ninguna manera.
---"Ahora me toca a mí" ---dijo el sol.
Y sonriendo entre dos nubes comenzó a brillar con todas
sus fuerzas, prodigando calor sobre la tierra y calentando de tal manera el
ambiente que el viajero empezó a sudar. Entonces, se desabrochó el abrigo y
viendo que seguía sudando se lo quitó.
-"Ya lo ves --dijo el sol al viento-. Ha ganado mi
fuerza suave a tu fuerza violenta. "»
Orientación didáctica:
Hacer pequeños grupos de discusión para sacar las propias
conclusiones del cuento y luego exponerlas en el gran grupo.
Aplicar un Philips 66.
Por grupos representar gráficamente el cuento: cómic,
anuncio, mural, puzzle ...
Representarla en forma de títeres.
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CUENTO 2º
EL PEQUEÑO PEZ
- Aspectos pedagógicos: Facilitar la reflexión
personal y en grupo. Descubrir el mensaje de la narración. Aprender a
preguntar y a escuchar a los demás. Llegar a la conclusión de que tenemos
cosas que valen, en nosotros mismos, estamos inmersos en ellas y no tenemos
que buscar cosas exóticas ni raras para ser felices.
Desarrollo del cuento:
«He aquí que en el fondo del mar había un pequeño pez
muy inquieto y preocupado por saber. Quería encontrar al pez más sabio del
mar para poder hacerle una pregunta.
Un buen día se topó con él, de improviso.
-"Usted perdone -le dijo sin más- usted es el más
viejo y el que tiene más experiencia y seguro que podrá ayudaría. Dígame,
usted que es sabio, dónde puedo encontrar <eso> que llaman todos
Océano. Lo estoy buscando por todas partes y no lo encuentro."
-"El Océano --contestó el viejo pez- es donde tú
estás ahora mismo y donde tú estarás dentro de poco o a donde vayas."
-"¿Eso? ¿Eso es el Océano?, pero... ¡si no es más
que agua! Lo que yo busco es el Océano", contestó el pez decepcionado,
mientras continuaba nadando a buscar y rebuscar por otros derroteros el
Océano.»
Orientación didáctica:
Reflexionar en pequeños grupos, descubrir el mensaje y
discutirlo en la puesta en común.
Buscar situaciones reales en las que nos comportamos como
el pequeño pez.
Comparar las actitudes de los dos personajes y ver sus
posiciones negativas y positivas.
Representar el diálogo con marionetas.
Hacer un collage.
Continuar la narración hasta hallar un final por grupos y
después cotejar los resultados.
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CUENTO 3º
EL INVISIBLE TONET
-Aspectos pedagógicos: Objetivos: Tomar
conciencia de que deben afrontar los estudios, la escuela y la disciplina con
gusto. Esconderse no es la solución.
Descubrir que el hacer gamberradas a los demás es una
diversión que dura poco, pues acaba en soledad.
Desarrollo del cuento:
«Había una vez un chico llamado Tonet que siempre iba a
la escuela sin haber estudiado ni haber terminado sus tareas.
-"¡Ah! -se decía aquel día, mientras iba a la
escuela-. Si fuera invisible no tendría que estudiar ni trabajar."
Llegó a la escuela el último, se sentó en silencio y
cerró los ojos esperando la regañina del maestro.
Nadie dijo nada. Al poco tiempo el maestro dijo:
-"Qué lástima, hoy no ha venido Tonet, esperemos que
no sea grave su enfermedad.»
Tonet comprendió entonces que su deseo se había cumplido:
¡Por fin era invisible!
De tanta alegría dio un salto y fue a parar a la papelera.
Se levantó y comenzó a deambular por la clase, divirtiéndose mucho: tirando
del pelo a un compañero, a otro le quitaba el lápiz, haciendo cosquillas a
las chicas, escondía papeles al maestro... ¡Qué jaleo se armó! ¡Qué
discusiones más interminables, se culpaban mutuamente de las diabluras de
Tonet al que no veían!
Cuando Tonet se cansó de este juego se fue de la escuela,
se subió a un autobús y se coló sin billete, puesto que el cobrador no
podía verle. Había un asiento libre y se sentó. En la parada siguiente
subió una señora con una cesta y se sentó encima de las rodillas de Tonet
que estuvo a punto de ahogarse.
Cuando la señora vio que se mantenía sentada a un palmo
del asiento y que era móvil, gritó:
-"Este autobús está embrujado, estoy sentada en el
aire..." Comenzaron a discutir todos los pasajeros sobre aquel hecho y
decidieron presentar una queja oficial contra los transportes públicos.
Tonet se bajó dejando el follón del autobús. Tenía
hambre y entró en una pastelería, cogía, a manos llenas, toda clase de
pasteles. La dependienta que veía cómo desaparecían los pasteles, acusó a
un señor que compraba caramelos y se inició una buena pelea, que si yo no
soy, que si usted es el único ladrón... Cuando la cosa se puso fea porque
vino un guardia a ver qué pasaba, Tonet se escabulló y volvió a la escuela.
Quería hablar con sus amigos y explicarles lo mucho que se había divertido.
Verlos, ya los vio, ya, cómo se reían y empujaban pero...
por más que les hablaba no le oían. Les tocaba, tiraba de los pelos a su
amigo y ni caso, jugaban entre ellos y no le veían.
Cuando volvió a casa. Su madre estaba en el balcón
esperándole como siempre.
-"¡Mamá, mamá, hola!" -saludó como de
costumbre, pero su madre no le vio.
Una vez en casa oyó cómo su padre decía:
-"A saber dónde habrá ido que tarda tanto. Estará
con los amigos y no se acuerda de volver."
-"¡¡Pero si estoy aquí!!" -gritaba Tonet.
Sus padres empezaron a llamar por teléfono a vecinos y
amigos para saber qué le habría ocurrido a Tonet.
Impotente, Tonet salió a la calle llorando y se fue al
parque donde jugaba con sus padres cuando era pequeño.
-"No quiero ser invisible nunca más --se lamentaba
angustiado-. Quiero que mi padre me castigue, que mi madre me riña, que el
maestro me pida los trabajos y me pregunte cada día. ¡Quiero jugar con mis
amigos! ¡Qué triste es ser invisible! ¡Estás solo, muy solo!"
-"¿Por qué lloras?" -le preguntó un viejecito,
que estaba sentado junto a él en el banco, tomando el sol.
-"Pero... ¿es que usted me ve?" -dijo Tonet
perplejo.
-"Claro que te veo. Cada día cuando vas y vuelves de
la escuela." -"Pues yo no lo he visto nunca a usted."
-"Ya lo sé. Nadie se fija en mí, soy viejo y estoy
solo, y ningún chiquillo me ve, soy invisible para vosotros."
-"¡Tonet! -gritó la madre desde el balcón-. Sube
inmediatamente y no pongas más furioso a tu padre."
-"Ya voy" -dijo Tonet contento.
-"¿No te da miedo el castigo que te mereces?"
-le dijo el viejo. Tonet abrazó al viejecito y le dio un par de besos muy
fuertes, diciéndole:
-"Usted me ha salvado."
-"¡Caramba!, qué exageración" --dijo el
viejecitos".
Orientación didáctica:
Explicado el cuento por grupos, hacer una puesta en común
de la actitud de Tonet.
Completar el cuento haciendo vivir a Tonet otras
situaciones antes del desenlace final (después de la pastelería se va al
cine, o al fútbol, o ... ).
Otra posibilidad sería que escribieran ellos su propio
cuento como grupo que se ha convertido en invisible.
Esta última actividad actuará de catarsis para el grupo
al permitir explicar a los demás todas las «gamberradas» posibles y al
tutor le será útil como observación.
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CUENTO 4º
LA GUERRA DE LAS CAMPANAS
- Aspectos pedagógicos: Ver el contrasentido de
las guerras. Descubrir la agresividad que hay entre nosotros, en nuestra
escuela, en nuestra sociedad, en la televisión. Valorar los momentos de paz,
alegría y buena convivencia.
Desarrollo del cuento:
«Hubo una vez una guerra terrible e interminable, en la
que murieron muchos soldados en ambos ejércitos. Nosotros nos hartábamos de
disparar día y noche; así y todo la guerra no se acababa. Llegó un momento
en el que no quedaba ni una pieza de bronce para hacer cañones y ni un
doblón de hierro para hacer bayonetas.
Nuestro comandante, el Supergeneral Bumbum Revientatruenos,
ordenó que se fundieran todas las campanas que encontrásemos para fabricar
un cañón tan grande que nos permitiera ganar la guerra de una vez por todas.
El Supergeneral se frotaba las manos ante la deseada victoria.
He aquí que llegó el día de disparar el gran cañón.
Nos habíamos taponado los oídos para evitar que se nos rompiera el tímpano.
El Supergeneral ordenó con fuerza:
-"¡Fuego!"
Un artillero disparó y de pronto en ambos frentes se oyó
una gran campanada: ¡ DING, DONG, DANG !
Rápidamente nos quitamos el algodón para oír mejor.
-¡DlNG, DONG, DANG!, sonaba el gran cañón y en cien mil ecos repetían las
montañas.
-"¡Fuego!" -bramaba el Supergeneral, una y otra
vez.
El artillero volvía a disparar y... un alegre repiqueteo
de campanas alegraba valles y sierras.
El Supergeneral se arrancaba los cabellos con rabia y
continuó arrancándoselos hasta que se quedó completamente solo.
En un momento de silencio, se oyó del otro lado del frente
un repiqueteo de campanas en respuesta a nuestros cañonazos.
Pero debéis saber que el Supergeneral Balaperdida
Sanguinaria, nuestro enemigo, había tenido la idea de fabricar un cañón con
las campanas de su país.
El repiqueteo musical invadió los dos campos cada vez con
más intensidad.
Los soldados de los dos ejércitos saltaban de las
trincheras. Unos se abrazaban, otros bailaban o cantaban.
-"¡Las campanas, las campanas! ¡Es fiesta mayor!
¡Ha estallado la paz!"
El Supergeneral y el Supermariscal subieron a sus
respectivos coches y se marcharon muy lejos y no se detuvieron hasta que se
les acabó la gasolina. Nosotros no dejamos de danzar y estar contentos porque
no cesó el repiqueteo de campanas.»
Orientación didáctica: .
Es un cuento muy fácil de dramatizar, permite mucha
creatividad. Combinar efectos musicales, decorados, vestuario; añadir
personajes, tales como enfermeras, servicios de intendencia, etc ...
Prolongar el cuento inventando un reencuentro con los dos
Supermandos. Dar vida a unos personajes: un soldado valiente, un soldado
miedica, otro bocazas, etc ...
Inventar un tribunal para juzgar a los comandantes.
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