Servicio Canario de Salud

Asistente virtual

Estás en:

Protocolo diagnóstico - mamografía de screening

El desarrollo del cáncer de mama y su eventual resultado es de difícil valoración por la compleja interacción del paciente y los factores medioambientales. Está demostrado que la muerte por cáncer de mama puede ser retrasada o prevista con la detección y tratamiento precoz de su crecimiento. No sólo se disminuye la mortalidad, sino que frecuentemente se evitan los traumas físicos y psicológicos de la mastectomía debido a que el diagnóstico precoz incrementa las opciones terapéuticas. Esta realidad tiende a marcar un aumento del interés en la evaluación mamaria y en la mamografía en particular. La mamografía constituye, claramente, el factor individual más importante en la detección precoz del cáncer de mama. Los ultrasonidos y otras técnicas, tienen, hoy por hoy, una aplicación limitada como procedimiento de cribado, aunque útil, en el análisis de lesiones específicas.

La mamografía es la técnica de imagen utilizada habitualmente para la detección del cáncer de mama clínicamente oculto. Aproximadamente el 80-85% de todos los cánceres de mama pueden detectarse únicamente por mamografía. El examen físico puede detectar el 18-25% de los mismos. Una combinación de ambos puede mejorar la detección hasta el 90-95% de los casos. El 5% restante que no se detecta está constituido por lesiones difusas, infiltrantes, que no forman masa. Examen físico y mamografía deben correlacionarse, puesto que una lesión cancerosa puede estar oculta por un tejido glandular denso en la mamografía. Por lo tanto una masa palpable en una paciente con mamografía negativa debe ser investigada por otras técnicas de imagen y cito-histológicas.

Pauta de actuación diagnóstica

Se practicará una mamografía bilateral en doble proyección - CRANEOCAUDAL y OBLICUA MEDIOLATERAL - en todas las pacientes cada vez que vengan a realizarse una mamografía. El radiólogo de la unidad determinará si son necesarias proyecciones específicas a la vista de los resultados: magnificación, compresión, otras incidencias,... etc. Se realizará una primera lectura por el radiólogo de la unidad que emitirá un informe en un formato prediseñado (anexo 5.6.1) al efecto de acuerdo con el programa BIRD (Birads) del Colegio Americano de Radiología (ACR). La segunda lectura (ciega) se realizará en un plazo inferior a 7 días, por otro radiólogo de la misma o diferente unidad, que así mismo emitirá un informe prediseñado. En caso de disparidad de resultados se realizará una tercera lectura de consenso entre los dos radiólogos afectos. Si no se llegase a un consenso prevalecerá el diagnóstico más severo. Se efectuarán estudios de concordancia entre ambas lecturas. Cuando los radiólogos de las unidades permanezcan el tiempo suficiente en las unidades se podrá lograr una gran concordancia entre ambos, de manera que podrá estudiarse la posibilidad de suprimir la segunda lectura y convocar reuniones periódicas para evaluar aquellos casos dudosos o conflictivos.

Especialista en Radiodiagnóstico

Los resultados de las mamografías se evalúan en las siguientes categorías:

1.- Sin hallazgos patológicos

Se especificará el patrón mamario en lo referido a la densidad tisular para todas las mamografías, independientemente de que tengan o no hallazgos patológicos.

No hay un solo patrón que sea normal, pues existe un amplio espectro de patrones normales. Esta variabilidad probablemente tenga un origen multifactorial en la que intervengan factores genéticos, edad, paridad, estado hormonal y hábito corporal. La importancia del patrón parenquimatoso reside en el efecto que éste produce sobre la habilidad de la mamografía para detectar pequeños cánceres. Está claro que las mamas tienen un tamaño variable, sin que exista relación entre el tamaño y el desarrollo del cáncer de mama.

La proporción de los diferentes tejidos también es muy variable. Así, hay muchas mamas con predominio del tejido adiposo, mientras que otras tienen cantidades variables de tejido radiológicamente denso que corresponde a ductos visibles, elementos lobulares y tejido fibroso. Ninguna de las muchas variaciones puede ser etiquetada como la "normal". El hecho que una gran parte de la población (>25%) tenga mamas densas sugiere que este patrón forma parte del espectro de la normalidad. La significación que tienen los patrones densos es que son más difíciles de analizar, pues las lesiones pueden verse peor o quedar ocultas por el similar grado de atenuación de la lesión y el tejido circundante, disminuyendo así parte de la sensibilidad de la mamografía.

Se definirán todas las mamas en esta categoría atendiendo al tipo de densidad tisular - aunque presenten alteraciones que las hagan candidatas a otra categoría superior -, en:

  • predominio graso
  • predominio fibroglandular
  • denso heterogéneo
  • muy denso
  • denso granular

Así mismo se señalarán otros hallazgos incidentales como:

  • las lesiones cutáneas, identificadas si es posible con un marcador metálico
  • los artefactos
  • imágenes pseudonodulares por superposición.

2.- Hallazgos claramente benignos.

Se incluyen en esta categoría aquellas alteraciones específicas fácilmente identificables y etiquetables como patología benigna, tales como:

  • ganglios linfáticos intramamarios que por su tamaño (menores de 1 cm) y morfología no sean sospechosos.
  • nódulos de densidad grasa como lipomas, fibroadenolipomas, quistes oleosos, hamartomas, galactocele.
  • los nódulos circunscritos de densidad agua menores de 1 cm.
  • Calcificaciones benignas con centro radiolucente como la necrosis grasa calcificada, las calcificaciones vasculares, dérmicas, microquísticas, las calcificaciones groseras del fibroadenoma involucionado, las calcificaciones de la enfermedad secretoria de la mama, la "lechada de cal" (calcio en los acini dilatados), las calcificaciones cicatriciales, las suturas.

3.- Hallazgos probablemente benignos

Se incluyen en esta categoría aquellas lesiones de apariencia benigna pero que no podemos asegurar con rotundidad como:

  • Nódulos de densidad agua, mayores de 1 cm., Uniformes, de contorno nítido visible total o parcialmente, redondos, ovales o lobulados, con halo periférico total o parcial (fibroadenomas, adenomas, papilomas, quistes, hematomas, abscesos).
  • Calcificaciones puntiformes o microcalcificaciones agrupadas de tipo benigno, uniformes en densidad, tamaño, contorno y morfología. Inferiores en número a 8-10 por cm. y configuración redondeada u oval. Suelen ser de predominio difuso, bilaterales con tendencia a la simetría (ej.: las de la adenosis).
  • Asimetrías significativas del parénquima. La asimetría de tejido mamario entre ambas mamas puede resultar de la presencia de un mayor volumen fibroglandular en un lado o de la asimetría en la densidad del tejido mamario. La asimetría en la densidad del tejido mamario debe ser diferenciada de una densidad asimétrica focal. El primero es un término que debe ser reservado para áreas amplias de tejido mamario denso que no forman masas, pero que son claramente diferentes a la parte correspondiente en la mama contralateral. La arquitectura de la mama está conservada y frecuentemente se puede ver grasa distribuida por toda el área. La asimetría simple benigna no tiene márgenes ni centro bien definidos. Las asimetrías de densidad se observan en el 3% de las mamas no patológicas. Para considerar que una asimetría de densidad está producida por la presencia de parénquima normal y no actuar sobre ella, debe cumplir los siguientes requisitos:
    • asintomáticas y no palpables
    • planas, no volumétricas
    • igual densidad que el resto del parénquima
    • contenido graso en su interior
    • preferentemente en cuadrantes supero-externos o subareolares
    • ausencia de calcificaciones
    • Si no cumplen alguno de estos criterios deben considerarse asimetrías sospechosas y englobarse en la categoría siguiente.
  • Dilatación ductal asimétrica
  • Vascularización asimétrica

4.- Hallazgos probablemente malignos.

Se incluyen aquí todas aquellas alteraciones que van a precisar una derivación al hospital de referencia para continuar los estudios hasta conseguir un diagnóstico histológico definitivo, de manera que la paciente se dirija hacia una categoría inferior o bien se confirme el cáncer y pase a tratamiento específico.

  • Nódulos de cualquier tamaño, generalmente de alta densidad y contorno irregular, polilobulado o ligeramente espiculado, asociado o no a microcalcificaciones, que suelen encontrarse en su seno, y en ocasiones con extensión parcial por uno de sus bordes en forma de "cola de cometa" (signo el cometa).
  • Lesiones estrelladas. Debe realizarse el diagnóstico diferencial con cicatriz radial o adenosis esclerosante. En general deben estudiarse con biopsia.
  • Microcalcificaciones agrupadas sospechosas de malignidad. Se consideran caracteres de malignidad:
  • tendencia a formar grupos numerosos (más de 10/cm2)
  • distribución asimétrica y aislada
  • heterogéneas en forma, tamaño y densidad
  • contornos irregulares, vermiformes o ramificadas
  • cambiantes y no se reabsorben espontáneamente
  • asociadas o no a densidad tumoral
  • Asimetrías parenquimatosas sintomáticas o con datos sospechosos
  • Engrosamiento de la piel y subcutáneo
  • Retracción de la piel y/o pezón

5.- Hallazgos malignos.

Fundamentalmente tumor de contornos espiculados con espículas de menor o mayor tamaño (imagen de borde en cepillo hasta extenderse varios cm desde el tumor principal - tractos radiales), que se asocia frecuentemente a microcalcificaciones agrupadas con caracteres de malignidad, con engrosamiento y retracción de piel y subcutáneo, y retracción del pezón. Aunque también pueden presentarse estos signos en solitario.

6.- Proyecciones complementarias.

En este punto se anotará la realización de proyecciones específicas complementarias para un diagnóstico más preciso: con compresión localizada, con magnificación, en otras incidencias.

© Gobierno de Canarias